El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con responder “con fuerza” a Irán tras la reanudación de ataques entre ambos países, mientras el presidente iraní, Masud Pezeshkian, defendió el diálogo para evitar una expansión del conflicto.
La escalada comenzó después de que Estados Unidos atacara la isla iraní de Larak, en el estrecho de Ormuz, donde Washington dijo haber destruido lanzacohetes para impedir el minado de esa vía marítima estratégica.
El ataque estadounidense dejó dos muertos y dos heridos, informó la agencia iraní Tasnim. Los Guardianes de la Revolución respondieron con misiles balísticos contra dos bases militares estadounidenses en Jordania.
«Vamos a golpearlos con fuerza», dijo Trump, según un periodista de Fox News que aseguró haber hablado brevemente con el mandatario. «Habrá una respuesta».
El ejército jordano comunicó que interceptó ocho misiles, aunque no precisó su procedencia. Teherán también informó de un ataque con decenas de drones contra personal militar estadounidense en una base aérea de Emiratos Árabes Unidos.
Emiratos afirmó haber respondido a un dron procedente de Irán.
Crece la tensión regional
Los nuevos enfrentamientos constituyen el primer intercambio de ataques de este tipo en un mes y elevan el temor a una intensificación de las hostilidades.
El gobierno de Trump había priorizado la «guerra económica» frente a los bombardeos contra Irán, aunque persistieron enfrentamientos esporádicos, especialmente en torno al estrecho de Ormuz.
Seis meses después del inicio del conflicto, Irán mantiene bloqueado el paso marítimo estratégico, mientras Washington continúa su cerco contra los puertos iraníes.
Pezeshkian planteó una posición distinta a la escalada militar. Antes de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Kirguistán, dijo que prolongar la guerra no beneficia a Irán ni a la región.
«Creemos que la solución a los problemas existentes reside en el diálogo y la comprensión», declaró, y pidió movilizar todas las capacidades para impedir que aumenten la inseguridad y el conflicto.
Trump, en cambio, calificó previamente a Irán como «oficialmente una nación fallida» en su plataforma Truth Social. El presidente estadounidense citó problemas militares, económicos e institucionales para respaldar esa valoración.




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