Los incendios forestales que afectan simultáneamente a las provincias de Madrid y Ávila obligaron a evacuar a 73.000 personas y destruyeron unas 25.000 hectáreas. La magnitud de la emergencia llevó al Gobierno español a unificar la gestión operativa de ambos focos mientras los equipos de extinción intentan frenar su avance.
Las autoridades decidieron coordinar los dos incendios bajo un único mando debido a su cercanía y a la extensión del área afectada. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la medida para reforzar la respuesta ante una situación que sigue sin controlarse.
Además, el centro de coordinación previsto inicialmente en Cenicientos tuvo que trasladarse a Navalcarnero después de que las autoridades ordenaran evacuar también esa localidad.
Evacuaciones masivas
Desde el inicio de la emergencia, los servicios de protección civil evacuaron a unas 38.000 personas en Ávila y a otras 35.000 en la Comunidad de Madrid. Mientras tanto, miles de residentes permanecen confinados en sus viviendas por precaución.
Asimismo, las últimas órdenes de desalojo alcanzaron a nueve municipios del valle del río Tiétar, una zona reconocida por su valor medioambiental. Siete de esas localidades pertenecen a Ávila y dos a Madrid.
La principal prioridad consiste en proteger a la población y garantizar desplazamientos seguros. En ese contexto, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, informó de que no existen daños personales relevantes.
El viento
Las fuertes rachas de viento, que alcanzan hasta 60 kilómetros por hora y cambian constantemente de dirección, favorecen la rápida propagación de las llamas. Por ello, los equipos de emergencia continúan enfrentando serias dificultades para estabilizar los frentes activos.
Los datos provisionales sitúan la superficie afectada entre 13.000 y 15.000 hectáreas en Ávila y cerca de 10.000 en Madrid. Sin embargo, las autoridades madrileñas elevan esa cifra hasta unas 12.000 hectáreas.
Tras visitar la zona afectada, Sánchez advirtió que la evolución meteorológica mantiene un escenario incierto. Además, recordó que España acumula 130.000 hectáreas quemadas en 2026 y reiteró la necesidad de impulsar un pacto de Estado frente a la emergencia climática.
Ante la gravedad de la situación, España solicitó apoyo internacional. Como resultado, recibirá dos aviones procedentes de Grecia, otros dos desde Italia y un destacamento enviado por Portugal.
(Con información de agencias)




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