La Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC) proyectó una contracción de 4,15% del Producto Interno Bruto (PIB) departamental en 2026, una caída superior a la prevista para el país, y alertó que el deterioro económico compromete la generación de empleo formal, la inversión y la actividad productiva.
El reporte empresarial del primer semestre de 2026 estima que el PIB de Cochabamba descenderá de 8.827 millones de dólares en 2025 a 8.460,68 millones este año, una reducción de 366,32 millones de dólares. El estudio atribuye el desempeño a las dificultades para acceder a divisas, combustibles, financiamiento e insumos, además de las interrupciones logísticas registradas durante el primer semestre.
La FEPC advierte que solo el 14,57% de la población económicamente activa accedería a empleo formal, reflejando una economía dominada por la informalidad, la baja productividad y un reducido número de empresas con actividad efectiva.
Manufactura y transporte con mayor impacto
La industria manufacturera y el sector de transporte y comunicaciones explicarían más de la mitad de la caída proyectada del PIB departamental. A ellos se suman retrocesos en agricultura, comercio, construcción y servicios, actividades que concentran tres cuartas partes de la contracción económica prevista.
El informe también relaciona el deterioro con los conflictos sociales y bloqueos. Bolivia acumuló 83 días de interrupciones en carreteras, mientras Cochabamba registró 58 jornadas de bloqueo y 53 días consecutivos de afectación logística.
Exportaciones mejoran, pero persisten riesgos
Aunque las exportaciones crecieron 51,2% durante los primeros cinco meses de 2026 y el déficit comercial se redujo, la recuperación se apoyó principalmente en tres productos: urea granulada, wólfram y mineral de plata, que concentraron casi todo el incremento de las ventas externas.
En contraste, la importación de maquinaria industrial disminuyó más del 20%, un comportamiento que el estudio interpreta como una señal de cautela empresarial frente a nuevas inversiones productivas.
El reporte identifica además un entorno de elevada informalidad, inflación regional superior a las estimaciones oficiales, presión sobre la liquidez empresarial y un índice de estrés empresarial de 73,7 puntos sobre 100, cercano al nivel crítico. Ante ese escenario, la FEPC plantea priorizar la estabilidad energética, la libre transitabilidad, el acceso a divisas, el financiamiento productivo y la diversificación exportadora para recuperar el crecimiento y preservar el empleo.






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