La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo alcanzó 360 fallecidos y 1.274 casos confirmados, consolidándose como el tercer brote más grave registrado hasta ahora. La expansión de la enfermedad dentro y fuera del país mantiene la preocupación de las autoridades sanitarias y organismos internacionales.
De acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC, la tasa de letalidad del brote se sitúa en 28,3 %. Además, 178 personas se han recuperado y 502 pacientes permanecen aislados o reciben atención hospitalaria.
El seguimiento de contactos alcanza el 87,1 %, aunque las autoridades advirtieron sobre dificultades para garantizar una atención temprana. También detectaron posibles nuevos contagios cuyo origen geográfico aún no ha sido identificado, una situación que podría reflejar una mayor propagación territorial.
Expansión del brote de ébola en África
La epidemia fue declarada oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur. Esta región concentra el 91,4 % de los contagios confirmados y el 83,6 % de las muertes registradas.
El brote también se extendió a las provincias congoleñas de Kivu del Norte y Kivu del Sur. Fuera de la RDC, Uganda confirmó 20 casos, de los cuales 15 fueron importados desde territorio congoleño, además de dos fallecimientos vinculados a la enfermedad.
Francia notificó igualmente su primer caso positivo de virus del Ébola. Se trata de un médico que regresó tras participar en una misión en la República Democrática del Congo.
Cepa sin vacuna autorizada preocupa a la OMS
La epidemia está asociada a la cepa de Bundibugyo, cuya letalidad puede variar entre el 30 % y el 50 %. La Organización Mundial de la Salud recordó que actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta variante.
La OMS considera alto el riesgo de expansión en África subsahariana y bajo a escala mundial. El organismo estima además que el virus circulaba en Ituri cerca de dos meses antes de que se declarara oficialmente el brote y clasificó la situación como una emergencia de salud pública de importancia internacional el pasado 17 de mayo.
Con las cifras actuales, esta emergencia sanitaria ya se ubica como la tercera peor epidemia de ébola documentada, solo por detrás de los brotes registrados en África Occidental entre 2014 y 2016 y en el este de la RDC entre 2018 y 2020.




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