La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) declaró oficialmente a Bolivia como país libre de influenza aviar de alta patogenicidad en aves de corral. Por consiguiente, este logro consolida de inmediato el estatus sanitario nacional. Además, la histórica decisión abre nuevas oportunidades urgentes para la exportación y expansión del sector avícola.
En primer lugar, la declaración se formalizó tras la publicación del reporte en el portal institucional de la OMSA. Este avance ocurrió luego de que el país cumpliera exitosamente los requisitos internacionales. Adicionalmente, se validaron todos los estrictos protocolos exigidos para certificar la ausencia total de la enfermedad en la producción comercial.
Alianza público-privada y control sanitario
Efectivamente, este reconocimiento es el resultado directo de una excelente coordinación entre el sector público y el privado. Por un lado, se contó con la participación activa del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag). Por otro lado, intervino el Servicio Departamental Agropecuario (Sedacruz) de la gobernación de Santa Cruz junto a los productores nacionales.
Asimismo, las autoridades del sector destacaron que este avance fue posible gracias a las labores permanentes de vigilancia epidemiológica. De igual manera, se aplicaron controles sanitarios rigurosos y una respuesta oportuna en todo el territorio. Consecuentemente, el compromiso de los criadores para cumplir las medidas de bioseguridad fue fundamental para el éxito.
Por lo tanto, con este nuevo estatus sanitario, Bolivia reafirma su firme compromiso con la producción responsable. De este modo, se construye un futuro más seguro y sostenible para la avicultura y la economía nacional, señaló el comunicado oficial.
Apertura comercial y seguridad alimentaria
Con respecto a los aspectos técnicos, el director general del Senasag, Ronny Salvatierra, ofreció declaraciones importantes. El ejecutivo afirmó que la certificación refleja fielmente el intenso trabajo desarrollado durante los últimos años. De esta manera, se logra preservar la sanidad animal y garantizar la inocuidad alimentaria.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Avicultores (ANA), Omar Castro, se mostró muy optimista. El directivo señaló que la declaración representa un paso estratégico vital para el rubro. Como resultado, el sector mejorará de inmediato su competitividad mundial y generará nuevas opciones de venta externa.
De acuerdo con los actores involucrados, el nuevo estatus facilitará de gran manera el posicionamiento boliviano en el exterior. Así pues, se abrirá el acceso directo a los destinos internacionales más exigentes. En consecuencia, esta situación incrementará de forma notable la confianza de los potenciales compradores de alimentos bolivianos.
Finalmente, el reconocimiento otorga beneficios sustanciales más allá del ámbito puramente comercial. Específicamente, la certificación contribuye a reforzar de manera interna la seguridad alimentaria de toda la población. Esto sucede porque el documento avala que la producción de aves de corral cumple rigurosamente los estándares globales de salud.




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