La Fiscalía, la Armada y el Servicio Nacional de Aduanas de Chile confirmaron este lunes la incautación de más de 108 toneladas de droga ocultas en cargamentos de madera que, según las investigaciones, provenían de Bolivia. El operativo se desarrolló en los puertos de Arica, San Antonio y Valparaíso, tras una investigación que se extendió durante seis meses.
Las autoridades chilenas identificaron 45 contenedores con productos forestales impregnados químicamente con clorhidrato de cocaína y ketamina. La carga tenía como destino diversos mercados internacionales y pretendía utilizar a Chile como plataforma logística para su distribución.
Investigación se extendió durante seis meses
De acuerdo con reportes de medios chilenos, los contenedores fueron seleccionados a partir de un trabajo de inteligencia desarrollado durante medio año. La investigación permitió detectar patrones y vincular las cargas sospechosas con una red de exportación internacional.
El fiscal regional de Arica, Mario Carrera, explicó que la revisión de los contenedores respondió a una estrategia previamente diseñada. Señaló que cada inspección fue resultado de antecedentes recopilados durante la investigación y no de controles aleatorios.
Carga estaba destinada a 14 puertos internacionales
Según los antecedentes del caso, los cargamentos tenían como destino 14 puertos ubicados en distintas regiones del mundo. Entre los principales mercados receptores figuraban países de Europa, Estados Unidos y Oceanía.
Las autoridades estiman que el valor de la droga decomisada supera los 8.300 millones de dólares en los mercados de destino, lo que convierte al operativo en uno de los más significativos registrados en la región.
Coordinación con Bolivia
El fiscal Carrera informó que existe coordinación con las autoridades bolivianas para avanzar en las investigaciones. Indicó que la Fiscalía de Bolivia ya realizó detenciones basadas en información compartida por las autoridades chilenas.
Asimismo, señaló que se identificaron empresas y personas que aparecen de forma reiterada en la investigación, elementos que forman parte de las líneas de indagación abiertas en ambos países.
Continúan las pesquisas
Las autoridades chilenas mantienen las investigaciones para determinar el alcance de la organización involucrada y establecer responsabilidades en la cadena de exportación y distribución de la droga.
El caso refuerza la cooperación entre organismos de seguridad y fiscalías de ambos países para enfrentar el tráfico internacional de sustancias ilícitas que utilizan rutas comerciales y puertos de la región para llegar a mercados de alto consumo.





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