El Gobierno nacional presentó el proyecto de nueva Ley de Electricidad y Energías Renovables, una iniciativa que busca transformar de manera estructural el sistema eléctrico boliviano. La propuesta apunta a modernizar el modelo vigente, ampliar la participación del sector privado e impulsar el uso de fuentes limpias de energía.
El anuncio fue realizado este jueves por el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, junto al ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco. Según el Ejecutivo, la norma forma parte de un paquete de reformas orientadas a atraer inversiones y fortalecer la seguridad jurídica en el país.
Modernización del sistema eléctrico y apertura al sector privado
El Gobierno sostiene que la actual normativa eléctrica ha quedado desactualizada frente a los cambios tecnológicos y regulatorios del sector. La nueva ley plantea una reconfiguración del modelo eléctrico nacional con mayor apertura a la inversión privada.
Marcelo Blanco explicó que el sistema pasará de un esquema altamente estatal a un mercado más competitivo. En ese nuevo escenario, el sector privado tendrá un rol más activo en generación, comercialización y desarrollo de proyectos energéticos.
El proyecto también incorpora nuevas figuras dentro del mercado eléctrico. Entre ellas destacan los comercializadores de energía, así como mecanismos de subasta para proyectos de energías renovables.
Seguridad jurídica y atracción de inversiones
José Luis Lupo afirmó que la iniciativa forma parte de un conjunto de “leyes estructurales” orientadas a mejorar los ingresos del Estado. Según su explicación, el aumento de la inversión es clave para reducir el déficit fiscal.
El ministro remarcó que la inversión nacional y extranjera depende directamente de la seguridad jurídica. En ese sentido, el proyecto busca generar condiciones estables para atraer capital al sector energético.
Además de la ley eléctrica, el Ejecutivo anunció que en los próximos días presentará otras iniciativas vinculadas a inversiones, minería e hidrocarburos.
Cambios estructurales en el modelo eléctrico
La propuesta normativa introduce cambios profundos en la planificación y regulación del sistema eléctrico. Uno de los objetivos centrales es fortalecer la planificación energética a largo plazo.
También se plantea recuperar la independencia del ente regulador del sector eléctrico. Con ello, el Gobierno busca mejorar la transparencia y la supervisión del mercado.
El proyecto incorpora mecanismos de subasta para la asignación de proyectos de energías renovables. Este sistema busca promover mayor competencia entre los actores del sector.
Asimismo, se abre la participación a nuevos operadores, lo que incluye empresas privadas en distintas etapas de la cadena energética. Según el Ejecutivo, este cambio permitirá mayor eficiencia en la prestación del servicio.
Energía renovable e integración regional
La nueva Ley de Electricidad también prioriza la diversificación de la matriz energética. El objetivo es reducir la dependencia del gas natural e incrementar la participación de energías renovables.
Marcelo Blanco destacó que la norma busca posicionar a Bolivia como un “hub energético” regional. Para ello, se prevé impulsar la integración eléctrica con países vecinos mediante nuevas líneas de transmisión internacional.
Este enfoque apunta a fortalecer la interconexión energética y ampliar las oportunidades de exportación de electricidad en el futuro.
Siguiente paso: revisión y socialización
El proyecto ingresará ahora a una fase de revisión técnica y jurídica dentro del Órgano Ejecutivo. Posteriormente, será enviado a la Asamblea Legislativa para su tratamiento.
De forma paralela, el Gobierno anunció un proceso de socialización con actores del sector energético y organizaciones de la sociedad civil. Esta etapa buscará recoger observaciones antes del debate legislativo.



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