La Central Obrera Boliviana (COB) protagonizó este miércoles una jornada de alta tensión en La Paz, donde una parte de su dirigencia tomó las instalaciones del Ministerio de Trabajo tras enfrentarse con la Policía en inmediaciones de la plaza Murillo.
La movilización derivó en disturbios y un despliegue de fuerzas antidisturbios, mientras el ente sindical exige la renuncia del ministro de Trabajo, Edgar Morales, y mantiene la presión con un paro nacional indefinido ante la negativa del Gobierno a un incremento salarial.
Enfrentamientos en el centro político de La Paz
Los hechos se registraron en las cercanías de la plaza Murillo, el núcleo del poder político en Bolivia. Allí, manifestantes de la COB chocaron con efectivos policiales que resguardaban el área. La tensión escaló rápidamente y derivó en enfrentamientos.
Tras los incidentes, un grupo de dirigentes y afiliados avanzó hacia el edificio del Ministerio de Trabajo, ubicado en la intersección de las calles Yanacocha y Mercado. En ese punto, los movilizados concretaron la toma de las instalaciones como medida de presión.
Toma del Ministerio y vigilia sindical
Luego de ocupar el edificio, sectores fabriles y otros manifestantes instalaron una vigilia en las puertas del Ministerio. La medida busca sostener la presión sobre el Ejecutivo mientras se mantienen las demandas del sector.
En respuesta, un contingente policial antidisturbios reforzó la seguridad en el lugar. Los efectivos se desplegaron en los accesos del inmueble para evitar mayores incidentes o una eventual escalada del conflicto.
La COB solicitó la renuncia del ministro de Trabajo, Edgar Morales. Los dirigentes lo cuestionan por actuar, según sus declaraciones, como vocero del Gobierno y no como un mediador entre el Ejecutivo y los trabajadores.
Este pedido se suma a la agenda de demandas del ente sindical, que incluye mejoras económicas y laborales en el contexto de la actual coyuntura.
Diálogo en suspenso y paro indefinido
Antes de los enfrentamientos, Morales había convocado a la COB a una reunión para el viernes 8 de mayo. El objetivo era instalar una mesa de diálogo para abordar los reclamos del sector.
Sin embargo, el Gobierno ya había descartado un incremento salarial, uno de los principales pedidos de la COB. Esta decisión tensó aún más la relación entre ambas partes.
Ante este escenario, la organización sindical declaró un paro nacional indefinido. La medida busca forzar una reconsideración de la postura gubernamental y abrir un espacio de negociación en condiciones favorables para los trabajadores.







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