El Gobierno de China vetó este lunes la adquisición de la plataforma de inteligencia artificial Manus por parte de Meta, en una operación valorada en 2.000 millones de dólares. La decisión frena un acuerdo inusual entre una empresa tecnológica estadounidense y una firma china, en medio de tensiones comerciales entre ambas potencias.
La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) informó en un comunicado que prohibió la inversión extranjera en Manus y exigió a las partes cancelar la transacción. El organismo no detalló los motivos específicos, aunque señaló que actuó conforme a la normativa vigente sobre inversiones y seguridad económica.
Veto chino a Meta: claves de la decisión
La CNDR, principal ente de planificación económica de China, tomó la decisión tras un proceso de revisión iniciado en enero. En ese momento, Pekín anunció que evaluaría la operación bajo el marco legal que regula la exportación de tecnología y las inversiones en el exterior.
El departamento encargado de la seguridad de inversiones extranjeras indicó que la medida responde al cumplimiento de leyes nacionales. Sin embargo, no ofreció explicaciones adicionales sobre riesgos concretos o criterios técnicos aplicados.
Marco regulatorio y advertencias previas
El portavoz del Ministerio de Comercio, He Yadong, ya había advertido que las empresas involucradas en fusiones internacionales, transferencia de datos o exportación tecnológica deben ajustarse a los procedimientos legales chinos.
Según ese criterio, cualquier operación que implique activos tecnológicos sensibles queda sujeta a revisión estatal. Este enfoque se ha reforzado desde el inicio de la guerra comercial entre China y Estados Unidos en 2018.
Manus y su salida de China: el factor Singapur
Las investigaciones sobre Manus se intensificaron tras la reubicación de la empresa a Singapur y su posterior venta a Meta, matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, plataformas que están bloqueadas en China.
Expertos citados en el informe señalan que este traslado buscaba reducir la exposición a regulaciones tanto chinas como estadounidenses. La decisión se produjo luego de una ronda de financiación liderada por la firma estadounidense Benchmark.
Estrategia de empresas chinas ante tensiones geopolíticas
En los últimos años, varias compañías chinas —como Shein— han optado por trasladar sus sedes a Singapur. El objetivo es minimizar riesgos derivados de la creciente presión regulatoria y del conflicto comercial bilateral.
No obstante, este movimiento también ha generado sospechas en Pekín. Las autoridades temen que estas reubicaciones se utilicen para evadir la supervisión estatal, lo que ha derivado en mayores controles.
Un patrón: antecedentes con TikTok y controles tecnológicos
China ya utilizó mecanismos similares para bloquear operaciones internacionales. Un caso emblemático fue la intervención para evitar la venta forzada de TikTok durante la administración de Donald Trump (2017-2021).
Este patrón evidencia una política más estricta sobre la transferencia de tecnología y el control de activos estratégicos, especialmente en sectores como la inteligencia artificial.
Manus en el mercado de IA: por qué interesaba a Meta
Manus ganó notoriedad tras lanzar en marzo del año pasado una versión preliminar de su asistente de IA, accesible solo por invitación. La plataforma se presentó como un agente de uso general capaz de ejecutar tareas complejas con menos instrucciones que otros chatbots.
Este avance la posicionó como un activo atractivo en el mercado global de inteligencia artificial, lo que explica el interés de Meta en concretar la adquisición.







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