
El Gobierno nacional, a través del ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, desafió a la Central Obrera Boliviana (COB) a demostrar de dónde provendrían los recursos para financiar un incremento salarial del 20% al haber básico y al salario mínimo nacional. La postura surge en la antesala de un diálogo con la dirigencia sindical.
La exigencia se produce tras la entrega del pliego petitorio el 1 de abril y la respuesta oficial emitida el 20 de este mes. El Ejecutivo condiciona cualquier análisis del incremento a una propuesta concreta que no afecte sectores sensibles como salud, educación o a la población más vulnerable.
Gobierno condiciona incremento salarial a sostenibilidad económica
El ministro Espinoza planteó de forma directa el principal cuestionamiento del Ejecutivo frente a la demanda salarial. Según explicó, el país enfrenta un contexto económico complejo que obliga a priorizar el uso responsable de los recursos públicos.
“¿De dónde sacamos los recursos? Si nos pueden responder eso, y no es quitándole a los más vulnerables, no es quitándole a la salud o a la educación, se puede considerar”, afirmó la autoridad.
El planteamiento apunta a que la COB no solo exponga la necesidad del incremento, sino también su viabilidad financiera. De acuerdo con el Gobierno, cualquier ajuste debe garantizar sostenibilidad fiscal y evitar impactos negativos en áreas estratégicas.
COB insiste en incremento del 20% y anuncia presión
El pliego presentado por la COB exige un aumento del 20% tanto al salario mínimo nacional como al haber básico. La dirigencia sindical, encabezada por Mario Argollo, formalizó la demanda en la Casa Grande del Pueblo, acompañada de movilizaciones.
Según los representantes laborales, la respuesta gubernamental descarta el incremento con base en la situación económica actual y el ajuste previo al salario mínimo aplicado en enero. Este último buscó compensar el impacto del retiro de la subvención a los hidrocarburos.
Ante este escenario, la COB anunció la convocatoria a un ampliado nacional para evaluar la respuesta oficial. No obstante, adelantó el inicio de medidas de presión. Sectores como el magisterio ya iniciaron protestas, incluyendo demandas de jubilación con el 100% del salario.
Propuesta oficial: mesas de diálogo y enfoque estructural
El Ejecutivo sostiene que su respuesta no se limita a rechazar el pliego, sino que propone un enfoque más amplio. Espinoza explicó que se planteó un plan de trabajo orientado a instalar mesas de diálogo.
El objetivo es abordar problemas estructurales, como la informalidad económica, y generar condiciones para el desarrollo sostenible. “La propuesta ha sido un plan de trabajo, no una respuesta a un pliego que plantea exigencias a un país que está haciendo un sacrificio muy grande”, indicó.
Diálogo tripartito incluye a empresarios
Como parte de la estrategia, el Gobierno propuso un diálogo tripartito que incorpore a los empresarios. Este esquema busca ampliar la discusión y compartir responsabilidades en la definición de políticas salariales.
Según el Ejecutivo, este mecanismo no se implementó en gestiones anteriores y podría facilitar acuerdos más equilibrados entre trabajadores, empleadores y el Estado.
Escenario abierto a negociación
El conflicto salarial se mantiene en una fase inicial de negociación, pero con señales de tensión. Mientras el Gobierno insiste en la sostenibilidad económica, la COB presiona con movilizaciones para lograr el incremento demandado.
El desarrollo del diálogo y la capacidad de ambas partes para acercar posiciones definirán el rumbo del ajuste salarial en el país en las próximas semanas.




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