Sebastián Daroca asumió la noche del jueves la presidencia interina de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), con el compromiso de resolver la crisis generada por la gasolina “desestabilizada”, asegurar el abastecimiento y garantizar compensaciones a los afectados.
El acto de posesión se realizó tras la renuncia de Claudia Cronenbold, en un contexto de presión sobre el mercado de combustibles y cuestionamientos a la calidad del carburante. El presidente Rodrigo Paz Pereira tomó juramento a Daroca y respaldó su designación en medio de un proceso de transformación de la estatal.
Prioridad: estabilizar la gasolina y garantizar calidad
Daroca afirmó que su gestión se centrará en resolver de manera definitiva los problemas detectados en la gasolina. Según declaró tras su posesión, el objetivo es restablecer la confianza en la calidad del combustible distribuido en el país.
“Mi prioridad será solucionar de manera definitiva el problema de la gasolina desestabilizada”, sostuvo. Además, indicó que se reforzarán los controles en toda la cadena de distribución para evitar nuevas fallas.
Controles y precios sin cambios
El nuevo titular de YPFB aseguró que las medidas incluyen una verificación estricta de calidad. También descartó cualquier incremento en los precios de los carburantes.
“A la par de verificar la calidad de los combustibles, garantizamos que no habrá ningún incremento en los precios establecidos”, afirmó, según declaraciones oficiales.
Abastecimiento y sobredemanda de diésel
Otro eje clave de su gestión será asegurar el suministro continuo de combustibles. Daroca informó que ya se ejecutaron acciones para enfrentar la sobredemanda de diésel en sectores productivos.
De acuerdo con sus declaraciones, se instruyeron medidas para garantizar volúmenes suficientes que cubran la demanda nacional. Este punto resulta crítico ante episodios recientes de escasez en algunas regiones.
Resarcimiento a los afectados
La estatal petrolera también deberá acelerar los pagos de compensación a los usuarios perjudicados por la gasolina defectuosa. En las últimas semanas, se registraron denuncias por daños en vehículos, lo que elevó la presión sobre YPFB.
Daroca aseguró que el resarcimiento será parte de las acciones inmediatas. Este proceso busca mitigar el impacto económico en los consumidores afectados.
Contexto: presión sobre el mercado de combustibles
La crisis ocurre en un escenario marcado por el aumento de la demanda interna y dificultades logísticas. Bolivia depende en parte de la importación de combustibles, lo que añade tensión a la cadena de suministro.
Estos factores han afectado la capacidad operativa de YPFB y generado cuestionamientos sobre su eficiencia. La circulación de gasolina con fallas profundizó la preocupación pública y obligó a la estatal a iniciar procesos de verificación.
Reestructuración de YPFB en agenda
El Gobierno ha insistido en la necesidad de una transformación estructural de la empresa. Este proceso busca mejorar la eficiencia operativa, fortalecer los controles de calidad y asegurar la estabilidad del suministro.
La salida de Cronenbold se dio, según explicó, por la diferencia entre los plazos requeridos para la reestructuración y las expectativas del Ejecutivo. En este contexto, Daroca asume el reto de implementar cambios en un escenario de alta exigencia.





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