El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que es “posible” retomar las negociaciones con Irán en las próximas horas, siempre que Teherán logre consensuar una postura clara. El eventual encuentro se prevé en Islamabad, en medio de una tregua que Washington decidió extender de forma estratégica.
Sin embargo, desde Irán condicionaron cualquier avance diplomático al levantamiento del bloqueo naval estadounidense, lo que introduce un nuevo punto de tensión en un proceso marcado por la incertidumbre y divisiones internas en el régimen iraní.
Trump apuesta por la negociación bajo presión militar
Trump confirmó en declaraciones a The New York Post que la opción de reanudar el diálogo sigue abierta. Según explicó, la extensión del alto el fuego busca dar margen para que el liderazgo iraní unifique criterios antes de sentarse a negociar.
El mandatario aseguró que ordenó mantener el bloqueo naval y la preparación militar, mientras continúan los esfuerzos diplomáticos. “Extenderé el alto el fuego hasta que se presente su propuesta y concluyan las negociaciones”, indicó.
La decisión se produjo horas antes de que venciera el plazo inicial de la tregua. Aunque previamente había advertido que no la renovaría, la presión diplomática de Pakistán y la falta de avances concretos llevaron a Washington a optar por una postura más cauta.
Islamabad, eje clave en la mediación
Fuentes diplomáticas en Islamabad señalaron que el cese de hostilidades se mantiene sin incidentes recientes. Según estas fuentes, la tregua refleja una intención positiva de ambas partes y permite avanzar hacia un posible acuerdo más sólido.
Pakistán mantiene un rol central como mediador en el conflicto. La expectativa es que este compás de espera facilite condiciones más estables para retomar el diálogo.
Irán condiciona el diálogo al levantamiento del bloqueo
Desde Teherán, el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, dejó clara la postura iraní. Afirmó que no se puede avanzar en la reapertura del estrecho de Ormuz mientras continúe el bloqueo naval de Estados Unidos.
“No es posible reabrir el estrecho si se sigue violando el alto el fuego”, declaró. Además, acusó a Washington de afectar la economía global y denunció ataques israelíes en la región.
El dirigente sostuvo que la única vía para avanzar pasa por el reconocimiento de los derechos de Irán. Estas declaraciones evidencian una línea dura dentro del régimen frente a la negociación.
Tras el anuncio de la extensión de la tregua, la Guardia Revolucionaria iraní detuvo dos embarcaciones en el estrecho de Ormuz por operar sin permisos. Este hecho refleja que, pese al alto el fuego, persisten focos de tensión en una zona estratégica para el comercio mundial.
La interna iraní retrasa un acuerdo
Uno de los principales obstáculos para reactivar las negociaciones es la crisis interna en Irán. Según el reporte, el régimen enfrenta divisiones desde la muerte de Ali Khamenei al inicio del conflicto en febrero.
El poder se encuentra fragmentado entre los ayatolás, el Consejo de Guardianes, estructuras de seguridad y la Guardia Revolucionaria. Esta disputa dificulta la construcción de una posición unificada.
Un analista citado por The New York Post explicó que Estados Unidos no avanzará sin una propuesta consensuada. “Si se negocia sin claridad interna, cualquier acuerdo será frágil”, advirtió.
Expectativa sobre el liderazgo de Mojtaba Khamenei
La Casa Blanca espera que Mojtaba Khamenei, heredero designado, asuma un rol más activo para resolver la disputa interna. Un asesor de seguridad señaló que retrasar las conversaciones podría aumentar las probabilidades de un acuerdo duradero.
Mientras tanto, el vicepresidente JD Vance y el equipo negociador permanecen en Washington a la espera de señales concretas desde Teherán.
El escenario sigue siendo volátil. Aunque la tregua se mantiene, el proceso depende de factores políticos internos en Irán y de decisiones estratégicas de Washington.
La comunidad internacional observa con cautela. Un error en este punto podría reactivar el conflicto militar y afectar la estabilidad en Medio Oriente, con impacto directo en mercados energéticos globales.





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