
El Gobierno de Bolivia alista un proyecto de ley que reformará el modelo de hidrocarburos con un esquema tributario de hasta el 50% para las petroleras y nuevas reglas que eliminarán la discrecionalidad de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). La iniciativa busca atraer inversión privada y revertir la caída sostenida en la producción y exportación de gas.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, confirmó que la propuesta será enviada en los próximos días a la Asamblea Legislativa. Según explicó, el objetivo central es ofrecer seguridad jurídica a los inversores y reactivar un sector que muestra indicadores en descenso.
Crisis del sector impulsa la reforma
El diagnóstico oficial evidencia un deterioro significativo en la industria. De acuerdo con cifras gubernamentales, la producción de gas cayó de 61 millones de metros cúbicos en 2014 a menos de la mitad en 2026.
Las exportaciones también registraron un desplome. Pasaron de 6.113 millones de dólares en 2013 a 1.076,8 millones en 2025. A esto se suma la reducción de reservas probadas, que bajaron de 10,7 trillones de pies cúbicos (TCF) en 2017 a 3,7 TCF en la actualidad.
“Todas las proyecciones muestran una tendencia negativa. Es necesario revertir esto”, afirmó Medinaceli en declaraciones a EFE.
Nuevo esquema tributario: hasta 50% para petroleras
El proyecto plantea un sistema impositivo alineado con el referéndum de 2004, realizado durante el Gobierno de Carlos Mesa. En esa consulta, la población aprobó aplicar impuestos y regalías a las petroleras de hasta el 50% del valor de producción.
Medinaceli señaló que la nueva normativa respetará ese mandato ciudadano, pero lo aplicará de manera progresiva y eficiente.
El ministro cuestionó la percepción de que el Estado mantuvo una participación del 82% tras la nacionalización de 2006 durante el gobierno de Evo Morales. Aclaró que ese porcentaje se aplicó solo durante seis meses y en dos campos específicos.
Según detalló, desde 2007 las empresas pagan un 32% del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), un 18% en regalías y cerca de un 10% adicional definido en contratos. En conjunto, la participación estatal promedia el 60%, con variaciones entre 53% y 65%.
Fin de la discrecionalidad de YPFB y mayor seguridad jurídica
Uno de los cambios centrales del proyecto será la eliminación del concepto de “costos recuperables” y de la discrecionalidad de YPFB en la negociación de contratos.
El Gobierno considera que estas modificaciones permitirán reglas más claras y previsibles para las empresas privadas, tanto nacionales como internacionales.
“Se pretende que YPFB sea un actor que opere junto al sector privado”, explicó Medinaceli, al comparar el nuevo modelo con esquemas vigentes en países como Brasil, Colombia y Chile.
Nuevo rol de YPFB: modernización y acceso a financiamiento
La propuesta también incluye una transformación estructural de YPFB. El plan contempla su modernización, mayor transparencia y eficiencia operativa.
Entre las medidas en análisis figuran la emisión de bonos y la posibilidad de cotizar en bolsa para captar recursos internacionales. “Ese es el sueño, conseguir financiamiento externo”, afirmó el ministro.
Medinaceli aseguró que la reforma respetará la Constitución de 2009, que establece que los hidrocarburos son propiedad del Estado y están administrados por YPFB.
Sin embargo, enfatizó que el nuevo marco buscará generar condiciones económicas más competitivas para incentivar la exploración y explotación de recursos.
Próximo paso: debate legislativo
El proyecto será la primera reforma estructural que el Gobierno de Rodrigo Paz enviará al Legislativo. La discusión se centrará en equilibrar la captación de ingresos para el Estado con la necesidad de atraer inversión privada.
El Ejecutivo confía en que la combinación de menor discrecionalidad, reglas claras y un esquema tributario definido permitirá reactivar el sector y recuperar el rol de Bolivia como productor relevante de hidrocarburos.






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