
La deuda externa pública de Bolivia registró una caída en el primer trimestre de 2026. Sin embargo, el alivio es parcial: el país duplicó sus pagos por servicio de deuda frente al mismo periodo de 2025, lo que generó una fuerte salida neta de divisas.
Al 31 de marzo de 2026, el saldo se situó en 13.429,8 millones de dólares, un 5% menos que en diciembre del año anterior, según el reporte trimestral del Banco Central de Bolivia (BCB). Pese a esta reducción, el aumento en las amortizaciones y el menor acceso a financiamiento externo elevan la presión sobre las finanzas públicas.
Caída del stock de deuda externa en 2026
La disminución del saldo responde principalmente a mayores pagos de capital. Según el reporte trimestral del BCB, las amortizaciones alcanzaron 824 millones de dólares en el primer trimestre.
En contraste, los desembolsos apenas sumaron 155,5 millones de dólares. Esta diferencia explica por qué el saldo total baja, pero no necesariamente mejora la posición financiera del país.
Servicio de deuda se dispara y genera salida neta
El dato más relevante está en el flujo de pagos. El servicio de la deuda totalizó 1.020,5 millones de dólares, es decir, 550 millones más que en el mismo periodo de 2025, de acuerdo con el informe del BCB.
Gran parte de este incremento proviene de los bonos soberanos, que concentraron más de la mitad de las amortizaciones. Como resultado, las transferencias netas fueron negativas en 865 millones de dólares.
Esto implica que Bolivia pagó mucho más de lo que recibió, marcando un cambio en la dinámica del financiamiento externo.
Indicadores aún manejables, pero con presión de liquidez
En términos de sostenibilidad, los indicadores se mantienen dentro de rangos considerados manejables. La deuda equivale al 24,3% del Producto Interno Bruto (PIB) y al 133,2% de las exportaciones, según el reporte trimestral del BCB.
No obstante, estos ratios no reflejan la presión inmediata sobre la liquidez. El calendario de pagos y la menor entrada de recursos generan tensiones en el corto plazo.
Dependencia de organismos multilaterales
La estructura de la deuda muestra una alta concentración en organismos multilaterales. Estos representan el 75,9% del total, con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la CAF y el Banco Mundial como principales acreedores.
Por otro lado, la deuda bilateral equivale al 14%, con China como el principal actor en este segmento, según datos del BCB.
Predominio de deuda no concesional
Otro factor clave es la calidad del financiamiento. El 89,4% de la deuda es no concesional, lo que implica condiciones menos favorables en tasas de interés y plazos, de acuerdo con el reporte del BCB.
Aunque la tasa promedio es de 4,3%, los bonos soberanos tienen rendimientos cercanos al 6%. Estos instrumentos ya comenzaron a presionar el servicio de la deuda.
Riesgo cambiario y alta dolarización
La composición por moneda también incrementa la vulnerabilidad externa. El 84,7% de la deuda está denominada en dólares, según el BCB.
Esto amplifica el riesgo ante posibles tensiones en la disponibilidad de divisas y presiona las reservas internacionales.
Menor financiamiento externo agrava el escenario
Los desembolsos registraron una caída significativa. Disminuyeron en 247,7 millones de dólares respecto al primer trimestre de 2025, según el reporte trimestral del BCB.
Esta reducción limita el acceso a financiamiento fresco en un contexto donde los pagos aumentan de forma acelerada.
Un punto de inflexión en la deuda externa
El cambio en la dinámica es evidente. Bolivia pasó de un esquema de financiamiento neto positivo a uno de salida de recursos.
Este giro no solo afecta las reservas, sino que también reduce el margen fiscal del Gobierno. La preocupación ya no se centra en cuánto se debe, sino en el costo de cumplir con las obligaciones.
Con pagos proyectados cercanos a 1.000 millones de dólares adicionales para el resto de 2026, la evolución de la deuda externa dependerá de la capacidad del país para sostener sus compromisos sin comprometer la estabilidad macroeconómica, según el reporte trimestral del BCB.







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