El Gobierno vinculó a Marcelo Arce Mosqueira, hijo mayor del expresidente Luis Arce, con una presunta red dedicada a la importación irregular y adulteración de combustible en Bolivia. Según el viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, la organización operaba mediante contrabando y contaminación del carburante para generar ganancias ilícitas.
Además, la denuncia surgió tras una investigación estatal que identificó el origen del combustible adulterado en Chile y confirmó daños en motores de vehículos en el país. Este caso se desarrolla luego de la eliminación de la subvención a los hidrocarburos en diciembre de 2025, medida que, según las autoridades, alteró el esquema ilegal.
Investigación oficial sobre combustible adulterado en Bolivia
El presidente Rodrigo Paz, junto a los ministros de Gobierno, Hidrocarburos y Relaciones Exteriores, presentó los resultados de la investigación sobre la distribución de carburante de mala calidad. En ese contexto, el informe establece que este combustible provocó fallas mecánicas en múltiples vehículos.
La pesquisa comenzó en octubre de 2025 y concluyó su primera fase en marzo de 2026. Posteriormente, las autoridades bolivianas remitieron los hallazgos al gobierno de Chile, lo que derivó en una investigación paralela en ese país.
Origen del carburante contaminado
Según Paredes, el combustible adulterado se originaba en garajes privados de Iquique y Arica, en Chile. En esos puntos, operadores realizaban el trasvase de entre 700 y 1.000 litros desde cisternas hacia tanques destinados a la comercialización.
Luego, los responsables compensaban el faltante en los camiones cisterna —que transportan hasta 35.000 litros— con agua y aceite. De esta manera, mantenían los volúmenes aparentes y obtenían ganancias ilegales, de acuerdo con la denuncia gubernamental.
Vínculo con Marcelo Arce y estructura internacional
El viceministro afirmó que la organización tenía vínculos con Marcelo Arce Mosqueira y operaba desde hace varios años en zonas fronterizas con Perú, Argentina y Paraguay. En ese sentido, Paredes sostuvo que la documentación extraída de dispositivos electrónicos respalda esta hipótesis.
Además, la autoridad indicó que el eje geográfico de la red se ubicaba en Paraguay, lo que refuerza la dimensión internacional del esquema investigado.
Botrading y flujo de recursos
Asimismo, las autoridades relacionan a Arce Mosqueira con Botrading, una empresa subsidiaria de YPFB constituida en Paraguay para la comercialización internacional de combustibles. Según la información oficial, esta firma manejó millones de dólares.
Para su constitución, la empresa recibió 80 millones de dólares; sin embargo, las autoridades desconocen el destino de 55 millones, de acuerdo con los datos difundidos por el Gobierno.
Impacto de la eliminación de la subvención
Por otra parte, Paredes explicó que la eliminación de la subvención a los hidrocarburos en diciembre de 2025 desarticuló parte del esquema de importación y contrabando, especialmente hacia Perú.
En consecuencia, la organización habría reforzado la adulteración de combustible como su principal fuente de ingresos. “Se cortó de raíz el esquema de importación y contrabando”, afirmó la autoridad.
Procesos judiciales y controles reforzados
Actualmente, Marcelo Arce Mosqueira permanece detenido en la cárcel de Palmasola por legitimación de ganancias ilícitas. Además, las autoridades investigan por el mismo delito a su padre y a sus hermanos, Rafael y Camila, debido a patrimonios que no guardan relación con sus ingresos.
Inicialmente, el Gobierno rechazó las denuncias de los transportistas; sin embargo, el 3 de febrero admitió la distribución de combustible “desestabilizado”. A partir de ese momento, activó un seguro de resarcimiento para los afectados.
Finalmente, Paredes aseguró que las autoridades intensificaron los controles de calidad y los mecanismos de fiscalización. Con estas acciones, el Ejecutivo busca desarticular una estructura que, según la investigación, operó durante años.




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