Bolivia redujo de forma drástica sus importaciones de pescado y derivados entre 2016 y 2025, con una caída del 64% en volumen, según un informe basado en datos oficiales. El descenso, que coincide con cambios posteriores a la pandemia, refleja un giro en el abastecimiento del mercado interno y posibles ajustes en el consumo.
El volumen importado pasó de 14.025 toneladas en 2016 a 5.090 toneladas en 2025. En términos de valor, las compras externas bajaron de 20 millones de dólares a cerca de 9 millones, de acuerdo con el análisis elaborado con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
Caída sostenida en volumen y valor
El informe detalla que Bolivia alcanzó su punto máximo de importación en 2019, cuando ingresaron 16.626 toneladas de pescado y derivados, con un valor de 25 millones de dólares. Desde ese año, la tendencia cambió de forma marcada.
Para 2025, el volumen cayó a 5.090 toneladas, lo que representa una reducción acumulada del 63,7%. El valor siguió un patrón similar, descendiendo hasta los 9 millones de dólares.
Este comportamiento sugiere que el precio promedio por tonelada se mantuvo relativamente estable. En 2025, el costo implícito se ubicó cerca de 1.770 dólares por tonelada, frente a los 1.430 dólares registrados en 2016.
Año pico y punto más bajo
El análisis identifica claramente dos momentos clave. El año 2019 marcó el pico de importaciones, mientras que 2025 representa el nivel más bajo de la serie.
Aunque el informe incluye datos preliminares de enero de 2026, no detalla patrones estacionales. Sin embargo, resalta que la caída más abrupta ocurrió después de 2019, en un contexto influido por factores económicos y sanitarios.
Principales países proveedores
Chile lideró las importaciones de pescado hacia Bolivia en 2025, con el 24% del volumen total. Argentina ocupó el segundo lugar con 20%, seguida por Ecuador con 17%.
Estos tres países concentraron el 61% del total importado, lo que evidencia una fuerte dependencia regional. China se ubicó en el cuarto puesto con el 10%, mientras que Tailandia completó el top cinco con el 8%.
El resto de los países representó el 21% de las importaciones, según el informe.
Mayor presencia asiática
En comparación con 2016, los proveedores tradicionales —Chile, Argentina y Ecuador— mantienen su liderazgo. Sin embargo, países asiáticos como China y Tailandia han ganado participación.
Asia alcanzó cerca del 18% del total en 2025, lo que indica una diversificación parcial de proveedores. Aun así, el abastecimiento continúa concentrado en la región sudamericana.
El informe destaca además que los productos asiáticos presentan precios más competitivos, lo que podría influir en futuras decisiones de importación.
Cambios en el mercado y consumo
La caída de las importaciones contrasta con el crecimiento poblacional de Bolivia. Según el análisis, este fenómeno podría explicarse por una sustitución con producción local o cambios en los hábitos de consumo tras la pandemia.
El documento también señala una variación en los precios implícitos, lo que refleja ajustes en el mercado internacional y en la estructura de costos.
Productos más importados en 2025
En términos de valor, las preparaciones y conservas de pescado lideraron las importaciones en 2025, con 2.451.067 dólares. Les siguieron los pescados congelados, que alcanzaron 1.976.618 dólares.
Los atunes ocuparon el tercer lugar con 1.532.483 dólares. En total, Bolivia importó 8.850.417 dólares correspondientes a 14 categorías de productos, provenientes de 61 países.






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