Las principales rutas que conectan Santa Cruz con Cochabamba y el occidente del país se encuentran cerradas o restringidas debido a deslizamientos provocados por intensas lluvias. La situación afecta el tránsito hacia ciudades clave como Sucre, Oruro y La Paz.
De acuerdo con la Administradora Boliviana de Caminos (ABC), el corte total en la carretera nueva hacia Cochabamba y las restricciones en la ruta antigua por los Valles cruceños se mantienen mientras continúan los trabajos de limpieza y evaluación de riesgos.
Cierre total en la carretera nueva a Cochabamba
El tramo más crítico se registra en el sector Siete Curvas, dentro del trayecto Colomi–Paracti, donde un deslizamiento de rocas obligó al cierre total de la vía.
La ABC informó que esta medida rige “hasta nuevo aviso”, debido al riesgo que representa la inestabilidad del terreno. Equipos de maquinaria pesada trabajan en la zona para retirar material y restablecer la circulación lo antes posible.
Según explicó Ernesto Farfán, presidente ejecutivo de la ABC, la intensidad de las lluvias ha dificultado las labores de rehabilitación en este punto estratégico que conecta Santa Cruz con Cochabamba.
Restricciones en la ruta por los Valles cruceños
En la carretera antigua, específicamente en el sector La Angostura–Bermejo, se aplicó una restricción para vehículos de alto tonelaje.
La medida responde a la acumulación de mazamorra, caída de rocas y deslizamientos registrados desde el viernes 27 de marzo. Según un comunicado oficial, el cierre debía extenderse hasta la mañana del lunes, pero la vía permanece inhabilitada tras incidentes ocurridos el sábado.
Farfán explicó que los vehículos pesados incrementan el riesgo en esta zona. “Muchas veces no pueden avanzar rápidamente, generan embotellamientos y quedan expuestos a la caída de rocas”, señaló.
Impacto en la conexión con el occidente
El corte de estas rutas afecta directamente a los viajeros y al transporte de carga que se dirige hacia el occidente del país.
Las conexiones hacia Sucre, Oruro, La Paz y Cochabamba dependen en gran medida de estos corredores viales. La interrupción genera retrasos, desvíos y mayores costos logísticos.
La ABC identificó a Santa Cruz como el departamento más afectado por la actual emergencia vial. Según Farfán, las lluvias coinciden en varias regiones del país y superan las previsiones iniciales.
“El punto más crítico es Santa Cruz. En un momento pensamos que iban a ceder las lluvias, pero están muy fuertes y contamos con pocos recursos”, declaró la autoridad.
Déficit de recursos y plan de emergencia
La respuesta institucional forma parte de un plan de emergencia que contempla una inversión de 125 millones de dólares en 85 proyectos.
Estos recursos provienen de organismos internacionales como CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) y Fonplata, con el objetivo de ejecutar intervenciones inmediatas en los tramos más afectados.
Limitaciones presupuestarias
Farfán advirtió que el mantenimiento de la red vial fundamental, que supera los 18.000 kilómetros, requiere más de mil millones de bolivianos.
Sin embargo, actualmente solo se han destinado 200 millones de bolivianos, lo que limita la capacidad de respuesta ante eventos climáticos recurrentes como los deslizamientos.
El ejecutivo también señaló que la geografía del país presenta desafíos constantes, con múltiples puntos críticos donde las lluvias generan pérdida de plataforma y daños estructurales en las carreteras.




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