La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) apartó a más de 30 efectivos en Bolivia luego de que reprobaran evaluaciones de polígrafo dentro de un proceso de control interno. Además, la medida se ejecuta a dos semanas de la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera.
Según fuentes vinculadas al caso, las pruebas se realizaron hace una semana a funcionarios en cargos sensibles. En ese contexto, el objetivo fue detectar posibles filtraciones de información o vínculos irregulares que comprometan operativos antidroga.
Evaluaciones internas tras el operativo contra Marset
Las evaluaciones de confiabilidad se aplicaron ocho días después del operativo que derivó en la captura de Marset. En concreto, la aprehensión se produjo la madrugada del 13 de marzo en la zona de Las Palmas, en Santa Cruz de la Sierra, tras un despliegue policial de gran escala.
De acuerdo con la información recabada, especialistas provenientes de Colombia ejecutaron las pruebas de polígrafo. Asimismo, estas se concentraron en personal con acceso a decisiones estratégicas dentro de la Felcn.
El resultado fue contundente. En consecuencia, al menos 30 efectivos no superaron los exámenes y fueron replegados de sus funciones dentro de la unidad antidroga.
Control de filtraciones y reestructuración policial
El comandante general de la Policía, Mirko Sokol, ya había advertido sobre el riesgo de filtraciones antes del operativo. Por ello, se movilizaron unidades élite desde La Paz y Oruro para evitar fugas de información.
Del mismo modo, la institución reubicó previamente a personal de la Felcn en Santa Cruz que llevaba años en funciones. La medida buscaba reducir posibles canales informales de comunicación que pudieran comprometer la intervención.
Sin embargo, las observaciones también alcanzan a los grupos élite desplazados desde el occidente del país. Estos equipos participaron directamente en los allanamientos a inmuebles vinculados con Marset, incluidos predios en la zona del Urubó.
“Estudio de Confiabilidad” con apoyo internacional
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, explicó que las pruebas forman parte del denominado “Estudio de Confiabilidad”. En este sentido, el proceso se ejecuta con apoyo de la cooperación internacional.
Entre las entidades que respaldan este mecanismo figura la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). De hecho, el objetivo es fortalecer los controles internos dentro de las fuerzas encargadas de la lucha contra el narcotráfico.
“Se ha completado la primera etapa. Este estudio forma parte de la rutina y del plan que venimos ejecutando desde que asumimos el Gobierno”, afirmó la autoridad, según declaraciones a medios.
Actualmente, Justiniano agregó que se avanza en una segunda fase del proceso. Por consiguiente, esta etapa busca consolidar los filtros de control y depuración institucional en la Felcn.
Impacto en la lucha antidroga en Bolivia
La remoción de más de 30 efectivos marca un punto crítico en la estrategia antidroga del país. En efecto, el caso evidencia la preocupación institucional por posibles vulnerabilidades internas en operativos de alto perfil.
Al mismo tiempo, el contexto inmediato es la captura de Marset, considerada una de las acciones más relevantes contra el narcotráfico en los últimos meses. Por lo tanto, las autoridades apuntan a reforzar la confiabilidad del personal para evitar futuras filtraciones.



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