
El exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Maximiliano Dávila, fue sentenciado a 25 años de prisión por la justicia de Estados Unidos por delitos vinculados al narcotráfico y protección armada a cargamentos de cocaína.
La condena fue confirmada por el Departamento de Justicia estadounidense, tras un proceso que incluyó su extradición en 2024 y un veredicto de culpabilidad emitido en 2025. Las autoridades determinaron que Dávila utilizó su cargo para facilitar el tráfico de droga hacia territorio norteamericano.
Condena en EEUU por tráfico internacional de cocaína
Según el informe oficial, Dávila desempeñó un rol clave en una red de narcotráfico internacional mientras era jefe antidroga durante el gobierno de Evo Morales. Las investigaciones establecieron que aprovechó su posición para permitir el ingreso de cocaína a Estados Unidos, especialmente a la ciudad de Nueva York.
El fiscal federal Jay Clayton afirmó que el exjefe policial “abusó de su poder extraordinario” para apoyar a organizaciones criminales. De acuerdo con su declaración, estas acciones permitieron el envío de grandes cantidades de droga al mercado estadounidense.
Por su parte, el administrador de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), Terrance Cole, sostuvo que Dávila “convirtió su cargo en una organización criminal”, facilitando operaciones que impactaron en la violencia y la corrupción.
Uso de la Felcn para proteger cargamentos de droga
La investigación reveló que, entre febrero y noviembre de 2019, Dávila utilizó recursos estatales para proteger el tráfico de cocaína a gran escala. Entre sus métodos, desviaba operativos policiales para evitar interdicciones y asignaba personal armado como escolta de los cargamentos.
El entonces coronel ordenaba que agentes de la Felcn custodiaran los envíos en aeropuertos bolivianos con armamento reglamentario, incluyendo ametralladoras. Estas acciones garantizaban la salida segura de la droga con destino internacional.
Además, el acusado aseguró que el día de los envíos organizaría operativos paralelos para impedir cualquier interferencia de unidades antidroga, según consta en registros de la investigación.
Evidencias: grabaciones y entregas controladas
Las autoridades estadounidenses sustentaron el caso en grabaciones obtenidas por fuentes confidenciales de la DEA. Estas pruebas incluyen reuniones y llamadas realizadas entre 2019 y 2020, en las que Dávila coordinaba directamente operaciones de narcotráfico.
Uno de los hechos clave fue la entrega de una muestra de 10 kilogramos de cocaína en Lima, Perú, en diciembre de 2019, autorizada por el propio Dávila. Este acto formó parte de una operación encubierta documentada por los agentes.
Asimismo, el exjefe antidroga expresó en grabaciones su intención de lucrar con el negocio ilícito. “Tú también vas a obtener ganancias, yo también voy a ganar”, afirmó a uno de los agentes infiltrados, según el expediente.
Alcance de la conspiración y sentencia final
De acuerdo con la justicia de Estados Unidos, Dávila conspiró para fabricar, transportar y proteger más de una tonelada métrica de cocaína destinada al mercado estadounidense. La ruta incluía tránsito por República Dominicana antes de llegar a Nueva York.
La sentencia contempla 25 años de prisión, además de cinco años de libertad condicional supervisada una vez cumplida la pena. Con este fallo, se cierra una de las investigaciones más relevantes que vinculan a altos mandos antidroga con redes internacionales de narcotráfico.



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