El Gobierno de Suecia confirmó el cierre de su embajada en Bolivia en diciembre de este año, poniendo fin a más de tres décadas de presencia diplomática y cooperación bilateral. La decisión forma parte de una reorientación global de su política exterior y de cooperación internacional.
Durante 30 años, Suecia canalizó cerca de 500 millones de euros en proyectos de desarrollo en Bolivia. Aunque la embajada cerrará y terminará la cooperación bilateral, el país europeo aseguró que la cooperación multilateral continuará a través de la Unión Europea.
Cierre de la embajada en Bolivia
La embajadora de Suecia en Bolivia, Johanna Teague, confirmó que el proceso de cierre de la legación diplomática ya está en marcha y se concretará en diciembre.
La diplomática explicó que el cierre implicará también el fin de la cooperación bilateral entre ambos países. Sin embargo, Bolivia seguirá recibiendo apoyo a través de programas gestionados por la Unión Europea, especialmente en áreas vinculadas a inversión, comercio y desarrollo.
Teague aclaró que, pese al cierre de la embajada, Suecia mantendrá el diálogo bilateral con Bolivia mediante una representación diplomática ubicada en otro país de la región. Esa oficina continuará brindando atención a ciudadanos y gestionando las relaciones entre ambas naciones.
Decisión global por cambios geopolíticos
Suecia anunció en diciembre de 2025 el cierre de varias embajadas en el mundo como parte de una reorganización de su política de cooperación internacional.
Según explicó la embajadora, la decisión responde a factores geopolíticos y a la necesidad de redirigir recursos hacia otras prioridades internacionales.
Entre ellas destaca el apoyo a Ucrania, país que enfrenta una guerra con Rusia desde hace más de cuatro años. Para reforzar esa ayuda, el Gobierno sueco decidió destinar el 20% de su cooperación bilateral a ese país.
Teague señaló que se trató de una decisión compleja adoptada a nivel global.
Tres décadas de cooperación en Bolivia
Durante los últimos 30 años, Suecia desarrolló una amplia agenda de cooperación en Bolivia. En ese periodo, el país europeo invirtió cerca de 500 millones de euros en programas de desarrollo.
Los recursos se destinaron a áreas como el fortalecimiento institucional, proyectos de investigación, programas de becas y la reforma educativa impulsada en la década de 1990.
La embajadora destacó que Bolivia cuenta con un importante potencial en sectores estratégicos, especialmente en el desarrollo de energías renovables.
Interés en litio y tecnología minera
Aunque la cooperación bilateral terminará, Suecia mantiene interés en posibles áreas de colaboración técnica y comercial.
Uno de los sectores con mayor potencial es el litio, recurso del que Bolivia posee una de las mayores reservas del mundo. Según Teague, el interés sueco se centra en los servicios asociados a la industria del litio.
Entre ellos se incluyen tecnologías para el manejo de cuencas hídricas, maquinaria para la minería y soluciones de transporte pesado, áreas en las que empresas y centros tecnológicos suecos cuentan con experiencia.




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