Cuando el Estado te hace perder el tiempo

Artículo arrow_drop_down

En América Latina, hacer un trámite sigue siendo una prueba de paciencia, resistencia y, en muchos casos, suerte. Obtener un certificado de nacimiento, registrar una propiedad o pagar una multa debería ser un proceso simple, casi invisible. Sin embargo, para millones de ciudadanos, estas gestiones se convierten en un laberinto de filas interminables, requisitos redundantes y oficinas que no se comunican entre sí. El resultado es un Estado que, en lugar de facilitar la vida, la complica.

Pero hoy, en pleno 2026, cuando la inteligencia artificial, la identidad digital, la interoperabilidad y los pagos electrónicos ya no son promesas futuristas, sino herramientas disponibles, la pregunta es inevitable: ¿por qué seguimos atrapados en esta burocracia?

Los datos son contundentes. En promedio, un trámite en la región toma más de cinco horas. En países como Bolivia, puede superar las once. Y no se trata solo del tiempo: uno de cada cuatro trámites exige tres o más interacciones presenciales. Cada visita implica transporte, permisos laborales, costos ocultos y, en demasiados casos, la tentación o la presión de pagar un soborno para “agilizar” el proceso.

La burocracia, tal como está diseñada, castiga especialmente a quienes menos tienen. Las personas con menores ingresos —y con menos flexibilidad laboral— son las que menos trámites realizan, incluso cuando estos son la puerta de entrada a derechos básicos como salud, educación o programas sociales. La desigualdad también se expresa en la fila.

Y mientras tanto, el Estado paga caro por mantener este sistema analógico: miles de funcionarios dedicados a tareas manuales, procesos redundantes y archivos en papel que consumen tiempo, dinero y energía.

La primera gran falla es sorprendentemente simple: los gobiernos no saben realmente cómo viven los ciudadanos sus trámites. Pocas instituciones miden la experiencia del usuario; casi ninguna observa directamente cómo se comporta la gente frente a un formulario o una ventanilla, y menos aún ajustan sus procesos en función de esa evidencia.

A esto se suma la complejidad regulatoria. En América Latina, la norma suele ser más importante que la experiencia. Se acumulan requisitos, se multiplican los pasos, se crean barreras “por si acaso”. El resultado es un ecosistema donde el ciudadano se convierte en mensajero entre oficinas que no comparten información, no interoperan y no confían entre sí.

La desconfianza es, de hecho, el corazón del problema. El Estado desconfía del ciudadano, los directivos desconfían de los funcionarios, los ciudadanos desconfían entre sí y todos desconfían del Estado. En ese círculo vicioso, la burocracia se vuelve un mecanismo de defensa, no de servicio.

La buena noticia es que la tecnología ya ofrece soluciones probadas. Los trámites digitales son más rápidos, más baratos y menos vulnerables a la corrupción. Sin embargo, solo el 7% de los ciudadanos en la región hizo su último trámite en línea. ¿Por qué tan poco?

Porque la digitalización no es solo tecnología: es cultura, diseño, gobernanza y voluntad política. Hoy, las herramientas existen: identidad digital robusta, interoperabilidad entre instituciones, inteligencia artificial para simplificar procesos, pagos electrónicos, billeteras digitales y diseño centrado en el ciudadano.

Un trámite simple puede significar que una madre acceda a un subsidio a tiempo, que un emprendedor formalice su negocio sin perder días de trabajo, que un joven obtenga su título sin peregrinar entre oficinas.

La digitalización no solo reduce costos: restaura la confianza. Cuando el Estado funciona, la ciudadanía cree. Y cuando la ciudadanía cree, la democracia respira.

Pero para lograrlo, debemos abandonar la lógica del “así siempre se ha hecho”. Debemos atrevernos a eliminar trámites innecesarios, automatizar procesos, compartir datos de forma segura y diseñar servicios que respeten el tiempo y la dignidad de las personas.

La tecnología ya está aquí. Lo que falta es la decisión de usarla para construir un Estado más humano, más eficiente y más cercano.


La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Enfoque News.

Sobre el autor

trending_flat
Cuando el Estado te hace perder el tiempo

En América Latina, hacer un trámite sigue siendo una prueba de paciencia, resistencia y, en muchos casos, suerte. Obtener un certificado de nacimiento, registrar una propiedad o pagar una multa debería ser un proceso simple, casi invisible. Sin embargo, para millones de ciudadanos, estas gestiones se convierten en un laberinto de filas interminables, requisitos redundantes y oficinas que no se comunican entre sí. El resultado es un Estado que, en lugar de facilitar la vida, la complica. Pero hoy, en pleno 2026, cuando la inteligencia artificial, la identidad digital, la interoperabilidad y los pagos electrónicos ya no son promesas futuristas, sino herramientas disponibles, la pregunta es inevitable: ¿por qué seguimos atrapados en esta burocracia? Los datos son contundentes. En promedio, un trámite en la región toma más de cinco horas. En países como Bolivia, puede superar las once. Y no […]

trending_flat
Educación en tiempos de IA

Durante más de un siglo, las aulas en América Latina han funcionado como líneas de montaje: currículos idénticos, profesores como oráculos inmutables y exámenes que premian la memoria. Ahora, mientras el mundo se adentra en la «quinta revolución industrial», la región arriesga quedarse atrapada en el modelo del «Ford T negro» si no adapta la educación al siglo XXI. Esto se refleja en aulas donde el profesor sigue siendo el centro absoluto del conocimiento, el currículo es uniforme y la evaluación premia la memoria antes que el pensamiento crítico. Se espera que todos aprendan al mismo ritmo, de la misma forma y con los mismos resultados. La diversidad de talentos, intereses y contextos queda relegada. El mensaje implícito es claro: adaptarse al sistema o quedar fuera de él. Este enfoque tuvo sentido cuando el objetivo principal era formar mano de […]

trending_flat
Las redes sociales: El nuevo patíbulo del siglo XXI

La historia del castigo público siempre ha tenido dos ingredientes centrales: el escarnio y la audiencia. No se trataba solo de sancionar una falta, sino de hacerlo frente a todos para reforzar un orden moral. Hoy el escenario ha cambiado, pero la lógica permanece intacta. El patíbulo ya no se levanta en una plaza, sino en una pantalla. Las redes sociales se han convertido en ese espacio donde cualquiera puede acusar, juzgar y ejecutar una reputación en cuestión de minutos. No importa la prueba; basta la emoción del instante. En estas plataformas, la verdad pierde terreno frente a la velocidad. La acusación inicial suele llegar sin contexto y con la facilidad que otorga un dispositivo en la mano. Una captura, un fragmento de vídeo o una frase aislada bastan para encender una hoguera digital. Lo que sigue ya no es […]

trending_flat
Starlink en Bolivia: ¿revolución digital o espejismo orbital?

El reciente anuncio del presidente Rodrigo Paz sobre la llegada de Starlink ha despertado entusiasmo y grandes expectativas. ¿Será este el punto de inflexión que transforme la conectividad nacional y cierre la brecha digital que aún separa a millones de bolivianos? Es momento de analizar si Starlink representa el salto tecnológico que Bolivia necesita, o si sus promesas orbitan más cerca de la ilusión que de la realidad. Durante semanas, las redes sociales bolivianas se llenaron de entusiasmo. Algunos proclamaron el fin de Entel, Tigo y Viva; otros anunciaban que por fin llegaría “el internet más rápido del mundo” a cada rincón del país. Sin embargo, como suele ocurrir en temas de innovación, el ruido mediático suele ser más veloz que la comprensión técnica. Para entender realmente lo que significa la entrada de Starlink a Bolivia, hay que separar el […]

trending_flat
¿Y si todo es falso?

Cada revolución tecnológica reorganiza nuestras certezas. Toma un recurso escaso, lo convierte en abundante y, al hacerlo, vuelve escaso algo que antes dábamos por hecho. La imprenta democratizó el texto, la cámara hizo lo propio con las imágenes e internet eliminó las barreras de distribución. Ahora, la inteligencia artificial ha llevado ese ciclo un paso más allá: producir contenido —texto, imagen, video o audio— dejó de ser una tarea humana exclusiva. Hoy, lo que escasea no es la información. Es la confianza. Nunca fue tan fácil generar algo que parezca verdadero. Con unas pocas instrucciones, una IA puede escribir una crónica, simular una voz, crear una fotografía ficticia o hacer un video que reproduce una realidad inexistente. El contenido, por sí mismo, ya no garantiza autenticidad. La calidad de lo que vemos ha dejado de ser un indicador de su […]

trending_flat
Mientras el mundo innova, nosotros hacemos fila

Este año, el Premio Nobel de Economía 2025 fue otorgado a Daron Acemoglu, Philippe Aghion y Rachel Griffith por demostrar con evidencia contundente que el crecimiento económico sostenido y el bienestar social están directamente impulsados por la innovación. No por el azar, ni por la suerte geográfica, ni siquiera por los recursos naturales, sino por la capacidad de un país para generar nuevas ideas y llevarlas a la práctica. Lo irónico —y preocupante— es que mientras el mundo premia la innovación como motor de desarrollo, en Bolivia seguimos tratándola como una amenaza. La innovación aquí no se premia: se castiga. Esta dura verdad ha sido documentada con claridad en El fin del trámite eterno, un libro del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que expone cómo la burocracia en países como Bolivia se ha convertido en el principal enemigo del progreso. […]

Relacionado

columna de opinión
trending_flat
Un burócrata llamado Andrés

El 6 de enero, Día de Reyes, los periodistas de Potosí fuimos sorprendidos con una convocatoria a conferencia de prensa por parte de la presidenta de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (Fcbcb), Alejandra Echazú Conitzer, y del viceministro de Culturas, Andrés Zaratti Chevarría. La sorpresa se debió a que la visita de estas autoridades a Potosí no había sido anunciada, por lo que no se preparó ninguna agenda. Y resultó aún más sorpresivo escuchar de sus propios labios que la Casa de Moneda ha sido afectada por las lluvias y ahora presenta goteras, un hecho que, en la anterior administración, habría sido poco difundido, por no decir ocultado. Debido al interés que tengo en los temas culturales, logré conversar con ambos, tanto en privado como en el marco de mi labor de seguimiento periodístico. Así confirmé que […]

trending_flat
¡Ay de esta “casta insensible y satisfecha”!

De confirmarse la investigación periodística recientemente hecha pública, estaríamos ante un mayúsculo escándalo. Los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB), que se jactan de representar a los trabajadores, gozarían de sueldos estratosféricamente superiores a los del presidente, ministros, senadores, diputados, médicos, maestros y profesionales calificados («Salarios de mineros de Huanuni y Colquiri oscilan entre Bs30.000 y Bs50.000», El Deber, 28.12.2025). Una planilla de 465 trabajadores —con nombres, apellidos, carnet de identidad y la minera que les paga— da cuenta de ingresos mensuales entre Bs 30.000 y Bs 88.000. ¿Lo puede creer? Si no lo cree, ¡bienvenido a Bolivia! Tal desproporción con las prebendas de los dirigentes de la COB evidenciaría una impostura sindical adicional —a las muchas que hay—, imposible de ocultar, y sería una muestra más de lo que, con dolor, expresó el primer mandatario a pocos días […]

trending_flat
Los caballeros del envilecimiento

Son cuatro. Vinculados al poder. Comparten ahora la cárcel de San Pedro. Son la expresión, en grado superlativo, de la degradación de los valores humanos y de los principios básicos con los que se organizan las sociedades. Trastocaron todo en sus vidas y, de paso, arrastraron a los suyos en el envilecimiento. Luis Arce, Juan Carlos Huarachi, Franklin Flores y Rubén Ríos tienen algo en común, además de su condición de encarcelados preventivos en el penal de La Paz: presentan una irrefrenable codicia por lo material. Hicieron de sus familiares —hijos, esposas, suegros y demás— y de sus entornos —autoridades, funcionarios, conmilitones y demás— cómplices del robo de recursos que pertenecen a todos para lograr un enriquecimiento meteórico, pero ilegal. Por lo conocido hasta ahora, a partir de los procesos judiciales en torno a escandalosos casos de corrupción, Arce, Flores […]

trending_flat
De 2025 a 2026

El año 2025 ya es historia. Era el año del bicentenario y, en la expectativa popular, debían ser 12 meses de festejos y entrega de obras de impacto nacional; pero, en lugar de eso, tuvimos unas semanas de euforia que tuvieron mayor trascendencia en Sucre, la capital del Estado y escenario del nacimiento de Bolivia. El festejo por el bicentenario debió ser nacional, pero no lo fue. El gobierno de Luis Arce fue incapaz de, por lo menos, reproducir el gran desfile nacional que se realizó con motivo del centenario, pues la agenda de festejos fue un relleno de acontecimientos mayoritariamente intranscendentes. Si no hubiera sido por el esfuerzo de los chuquisaqueños, el bicentenario habría sido todavía más apagado. Además, quienes lo salvaron fueron los investigadores que tomaron el año como un hito en el que presentaron resultados de investigaciones, […]

trending_flat
El mayor milagro que Bolivia necesita no es económico

Bolivia termina el 2025 exhausta, golpeada por una crisis económica, energética, política y social; sumida en estanflación; con un déficit fiscal por 11 gestiones consecutivas y un desbalance del comercio exterior por tres años; una caída del Producto Interno Bruto del 2,4 % al primer semestre y una inflación cercana al 20 %, algo no visto en 40 años; la pérdida de empleos dignos en el sector formal, la pobreza en alza y una informalidad creciente. Todo esto forma parte de la cruda realidad que las cifras oficiales demuestran. Es lamentable decirlo, pero buena parte de esta debacle fue autoinfligida por las políticas públicas deficientes, los insufribles bloqueos de carreteras, los paros recurrentes, los violentos avasallamientos, la escasez de combustibles y dólares, las trabas a la exportación, la burocracia asfixiante y la incertidumbre política que frenaron el desarrollo. En este […]

trending_flat
El peligroso reciclaje electoral

En las elecciones generales de 2019 fue candidato presidencial del PDC y, al año siguiente, postuló a la presidencia por el Frente Para la Victoria, partido que ha perdido su personalidad jurídica. Este año buscó ser aspirante presidencial primero por APB Súmate, luego hizo la V de la victoria en un intento con el MNR y, finalmente, pretendió ser postulante de ADN elevando el pulgar derecho. No cerró con ninguno de esos tres partidos y quedó al margen de los comicios del Bicentenario. Chi Hyun Chung, médico de origen coreano acusado de mala praxis, empresario, pastor evangélico y gran exponente del reciclaje político-electoral, es ahora candidato a gobernador de Santa Cruz por el Movimiento Tercer Sistema de Félix Patzi, intelectual indígena que integró la cúpula del MAS. Pero a Chung no le incomoda pasar por todo el arco político boliviano […]

Sé el primero en dejar un comentario

Deja un comentario

Periodismo con perspectiva, información con responsabilidad

“Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas.” Proverbios 3:5-6

Registro

Ingrese sus datos

Ir Premium!

Enjoy the full advantage of the premium access.

El siguiente plugin se activó correctamente

Unfollow Cancelar

Cancelar

Are you sure you want to cancel your subscription? You will lose your Premium access and stored playlists.

Volver Confirme la información