
El juicio contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro y siete allegados por intento de golpe de Estado entra en su fase decisiva este martes en el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil. Los jueces comenzarán a emitir sus votos para determinar si son culpables de conspirar para anular las elecciones de 2022, un veredicto que podría resultar en condenas históricas y alterar el panorama político del país.
El tribunal ha programado sesiones diarias hasta el viernes, con el objetivo de resolver una causa que ha dividido a la nación. La Fiscalía, liderada por Paulo Gonet, solicitó la condena de todos los acusados, señalando a Bolsonaro como el «líder» de la trama, mientras las defensas argumentaron ausencia de pruebas y pidieron absoluciones.
El inicio de la votación
La sesión de este martes arranca con el voto del juez instructor Alexandre de Moraes, quien ha calificado el complot como un intento de instaurar «una verdadera dictadura» para perpetuar el mandato de Bolsonaro mediante la fuerza. Moraes, criticado por seguidores de Bolsonaro y por Donald Trump —quien lo sancionó por presunta persecución—, ha mostrado una postura firme desde el comienzo del juicio.
Los votos subsiguientes corresponderán a los jueces Flávio Dino, Luiz Fux, Cármen Lúcia Antunes y Cristiano Zanin, exabogado de Lula, quien proclamará el resultado final. La decisión se tomará por mayoría simple entre los cinco magistrados.
Cargos y posibles consecuencias
Bolsonaro enfrenta cinco delitos relacionados con el orden constitucional, con una posible pena de hasta 40 años de prisión. La acusación lo responsabiliza de impulsar decretos para revertir su derrota electoral en 2022, avalar planes para asesinar a Lula y otras autoridades, y coordinar los disturbios del 8 de enero de 2023, cuando miles de seguidores invadieron las sedes de los tres poderes en Brasilia.
En caso de condena —que requiere al menos tres votos—, se debatirá la pena, aunque no implicará ingreso inmediato a prisión debido a posibles apelaciones. Un magistrado podría solicitar hasta 90 días adicionales para analizar el caso, postergando el fallo hasta diciembre.
Contexto político y social
El juicio se desarrolla en medio de tensiones políticas. El domingo, miles de simpatizantes de Bolsonaro protestaron en ciudades como São Paulo, donde la Universidad de São Paulo estimó una asistencia de 42.200 personas en la Avenida Paulista. Michelle Bolsonaro, esposa del exmandatario, afirmó allí que «toda la farsa caerá por tierra». Desde EE.UU., su hijo Eduardo Bolsonaro amenazó con promover sanciones internacionales contra Moraes.
Bolsonaro, de 70 años, sigue las audiencias desde su domicilio en Brasilia bajo arresto domiciliario por violar restricciones previas. El fallo del STF podría inhabilitarlo políticamente, marcando un precedente en la defensa de la democracia brasileña.







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