

Un equipo de científicos del Campus Médico Anschutz de la Universidad de Colorado ha dado un paso importante en la lucha contra las infecciones urinarias, una afección que afecta a millones de personas cada año. Este avance promete transformar la forma en que se tratan estas infecciones, que suelen ser dolorosas y recurrentes.
Los investigadores han desarrollado un sistema basado en nanogeles y péptidos que mejora la entrega de antibióticos, como la gentamicina, directamente a las células de la vejiga donde las bacterias se esconden. Según el estudio publicado en la revista Nanomedicine, este método es mucho más efectivo que los tratamientos tradicionales y reduce los riesgos asociados al uso de antibióticos.
El enfoque utiliza nanogeles que transportan el medicamento junto con un péptido, una pequeña proteína que guía el antibiótico al lugar exacto de la infección. Esto permite una liberación rápida y precisa, eliminando más del 90% de las bacterias en pruebas de laboratorio, frente a los métodos convencionales que a menudo fallan en atacar el problema de raíz.
Michael Schurr, PhD, autor principal del estudio y profesor en el Departamento de Inmunología y Microbiología, destaca que esta tecnología podría revolucionar el manejo de infecciones recurrentes. Los nanogeles logran llevar hasta un 36% más de gentamicina a las células infectadas, minimizando además el daño a las células sanas y reduciendo efectos secundarios en órganos como los riñones.
Otro beneficio clave es la reducción del riesgo de resistencia a los antibióticos, un desafío global en la medicina actual. Al atacar la infección de forma directa y eficiente, este método disminuye la necesidad de tratamientos prolongados, lo que limita las oportunidades de que las bacterias se adapten y se vuelvan resistentes.
El impacto de esta innovación podría extenderse más allá de las infecciones urinarias. Originada en investigaciones de la Facultad de Odontología de la misma universidad para tratar enfermedades periodontales, la tecnología de nanogeles abre la posibilidad de aplicarse a otras infecciones crónicas, ofreciendo esperanza para tratamientos más efectivos y seguros en el futuro.
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