

Ante el temor de un posible default o incumplimiento del gobierno nacional en sus obligaciones internacionales, el ministro de Economía ha asegurado el pago de los pasivos externos en 2025. Durante la gestión 2024, Bolivia destinó un total de 1.526,1 millones de dólares al servicio de la deuda externa, de los cuales 108,8 millones se utilizaron para cubrir Títulos de Deuda, incluidos los bonos soberanos.
Sin embargo, poco se menciona sobre otros pasivos externos que también forman parte de nuestras Reservas Internacionales Netas (RIN): los Derechos Especiales de Giro (DEG). Estos son un activo de reserva internacional asignado a los países miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI) y pueden ser convertidos en divisas, como el dólar.
En los últimos años, el gobierno de Luis Arce ha monetizado los DEG, es decir, los ha cambiado por dólares para obtener liquidez temporal y financiar el gasto corriente ante las evidentes dificultades financieras del sector público. En agosto de 2021, el FMI asignó a Bolivia 230,13 millones de DEG adicionales, elevando el monto acumulado a 394,26 millones. Actualmente, solo quedan 14,81 millones de DEG (19,74 millones de dólares), lo que equivale al 3,76% del total.
En los últimos 19 años, solo el actual gobierno ha utilizado y monetizado los DEG asignados a Bolivia. Durante la gestión de Arce, se ha empleado el 96,24% de estos recursos. Si comparamos el valor de la cartera asignada con el saldo vigente al 28 de febrero de 2025, este se ha reducido en un 96% en menos de cuatro años.
Es importante señalar que el uso de los DEG no es indefinido ni gratuito, ya que deben ser reintegrados al FMI, funcionando en la práctica como una forma de deuda externa. Por ello, deberían reflejarse en las estadísticas del Banco Central de Bolivia (BCB), algo que no ha ocurrido pese a las asignaciones realizadas por el FMI. Asimismo, los informes del BCB no registran los DEG monetizados dentro de los montos contratados o pagados por el servicio de la deuda externa.
En 2025, Bolivia deberá pagar al FMI 8,94 millones de DEG en cargos e intereses, equivalentes a 11,9 millones de dólares. Para 2026, la cifra ascenderá a 11,94 millones de DEG, y se mantendrá en niveles similares hasta 2029. Actualmente, Bolivia se encuentra en mora con el FMI respecto a los DEG utilizados. El organismo internacional es claro al respecto: “Cuando un miembro tenga obligaciones financieras vencidas por más de tres meses, el monto de dichos atrasos se mostrará en la sección de Obligaciones Vencidas y Pagos Proyectados al Fondo”.
Este análisis evidencia que el gobierno ha recurrido al uso de los DEG asignados por el FMI, aunque no está del todo claro en qué se gastaron los aproximadamente 505 millones de dólares obtenidos. Se estima que estos recursos fueron destinados al gasto corriente, en un contexto de problemas de solvencia y escasez de divisas observados en los últimos dos años. También podrían haberse empleado para el pago del servicio de la deuda externa y/o la importación de carburantes, un sector crítico para la economía nacional.
Si bien el uso de los DEG no es ampliamente conocido por la opinión pública, es importante reconocer que estos forman parte de la deuda externa y deben ser cancelados. Su utilización para gasto estatal no es una práctica común, lo que sugiere que el gobierno ha recurrido a fuentes de financiamiento “no convencionales” para sostener el déficit fiscal.
Luis Fernando Romero Torrejón es presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija.
La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Enfoque News.
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