

Un deslizamiento de tierra en el sector de Coqueni, al sur de la ciudad de La Paz, provocó la muerte de Plácido, un hombre de 45 años, tras el colapso de un talud sobre su vivienda. El hecho evidenció las condiciones precarias de la construcción, que se encontraba inconclusa y carecía de un muro de contención, un factor que pudo haber agravado la tragedia.
Luis Aguilar, primo de la víctima, relató que la casa estaba en obra bruta y que en reiteradas ocasiones advirtió a Plácido sobre la necesidad de reforzar la estructura. “Le insistí en construir un muro de contención porque la acumulación de tierra representaba un riesgo, pero no quiso hacerlo”, afirmó. Incluso ofreció su ayuda para la obra, pero su propuesta no fue aceptada.
Según Aguilar, Plácido carecía de los recursos económicos necesarios para completar la construcción y planeaba solicitar un préstamo bancario para continuar con los trabajos. “Me dijo que no tenía dinero y que pensaba pedir un crédito el próximo año”, recordó.
La vivienda, donde también residían dos de sus hijos, presentaba serias deficiencias estructurales. Aguilar detalló que, desde hace dos años, el colapso de un muro había debilitado la estructura. “Había una abertura en la losa y parte del encadenado estaba fracturada”, explicó. Pese a las advertencias, no se tomaron medidas correctivas.
El día del incidente, Plácido logró salir de la casa instantes antes del derrumbe, pero regresó para rescatar algunos objetos y fue alcanzado por el talud. Su primo lamentó la pérdida y aseguró que la falta de prevención fue un factor determinante en la tragedia. “Fue una desgracia que pudo haberse evitado”, expresó.
Este caso pone en evidencia los riesgos que enfrentan las familias que habitan viviendas inconclusas o en condiciones precarias, especialmente en zonas de pendiente pronunciada como Coqueni. La falta de recursos y la postergación de obras de contención pueden derivar en consecuencias fatales.
Hasta el momento, las autoridades locales no han emitido declaraciones sobre el incidente. Sin embargo, la comunidad exige medidas concretas para prevenir futuros desastres. Mientras tanto, la familia de Plácido enfrenta no solo el dolor de su pérdida, sino también la incertidumbre de una situación que pudo haberse evitado.
Esta tragedia subraya la urgencia de garantizar condiciones seguras en las viviendas, especialmente en áreas propensas a deslizamientos. La prevención y la inversión en infraestructura básica pueden marcar la diferencia entre la seguridad y la pérdida de vidas.
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