El contrabando ha migrado de los contenedores hacia los envíos postales individuales, un cambio que la Aduana Nacional busca enfrentar con nuevas normas, tecnología y cooperación regional.
La institución trabaja en un nuevo Código Aduanero para ordenar la normativa vigente y ampliar las herramientas estatales de fiscalización. El anuncio fue realizado por su presidente, Alberto Soto de la Vía, durante el Seminario Internacional “Visión e Innovación en la Propiedad Intelectual”, organizado por CALPYC de Uruguay.
El funcionario planteó además una mayor coordinación entre las administraciones aduaneras de la región para responder a modalidades transnacionales de contrabando y piratería.
Comercio electrónico
El crecimiento del comercio electrónico representa uno de los principales desafíos para el control fronterizo, debido al aumento del contrabando “hormiga” mediante compras individuales.
Soto de la Vía explicó que los envíos postales recuperaron protagonismo como vía de ingreso de mercancías ilícitas. La facilidad para comprar productos desde una computadora favoreció este cambio en los mecanismos de distribución.
La autoridad también alertó sobre los canales verdes y las exenciones aplicadas a mercancías de menor cuantía. Estas facilidades pueden permitir el ingreso involuntario de productos falsificados.
Aduana refuerza cooperación
Para controlar estos flujos, la Aduana Nacional impulsa la interoperabilidad de datos y mecanismos conjuntos con países vecinos. Bolivia ya aplica criterios de riesgo compartido con Brasil y Chile, mientras avanza en protocolos con Argentina y Paraguay.
El esquema responde al principio de cooperación entre “aduanas paralelas”, orientado a coordinar información y controles entre administraciones fronterizas.
En el ámbito interno, el Observatorio creado en Santa Cruz articula a la Aduana, empresas privadas y entidades reguladoras. Esta plataforma permitió recientemente decomisar cosméticos falsificados de alto valor económico mediante el intercambio de información.
La modernización también contempla una reforma legislativa. El nuevo Código Aduanero busca integrar normas actualmente dispersas y ofrecer mayor certidumbre a los operadores de comercio exterior.
Soto de la Vía resumió el desafío señalando que “el contrabando y la piratería también se modernizan”, en referencia al impacto del comercio electrónico sobre los controles aduaneros.






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