Irán lanzó misiles y drones contra varios países del Golfo, atacó una base estadounidense en Catar y anunció el cierre del estrecho de Ormuz tras la ofensiva de Estados Unidos contra objetivos iraníes. La escalada reaviva la tensión regional y compromete la continuidad de la tregua entre ambas partes.
Las autoridades de Catar informaron que interceptaron los misiles dirigidos contra su territorio, mientras Teherán sostuvo que el objetivo era una base aérea estadounidense en respuesta a los ataques de Washington. Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos también reportaron acciones aéreas, y Jordania indicó que tres misiles iraníes impactaron en su espacio sin provocar daños.
Estados Unidos respondió con alrededor de 140 ataques sobre territorio iraní, según el Mando Central (Centcom). Medios iraníes informaron explosiones en Bandar Abás, Sirik, la isla de Qeshm y la provincia de Juzestán, además de la muerte de un soldado en Jask. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, advirtió que Irán «pagará» por sus acciones.
Cierre del estrecho de Ormuz tras la ofensiva
Los Guardianes de la Revolución anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso y condicionaron su reapertura al fin de las intervenciones militares de Estados Unidos en la región. También informaron que solo permanecerá habilitado un corredor de navegación bajo control iraní.
Horas antes, fuerzas iraníes dispararon contra el portacontenedores M/V GFS Galaxy, al que acusaron de navegar por una ruta no autorizada tras desactivar sus sistemas de identificación. La agencia británica UKMTO informó que el incidente provocó un incendio y obligó a evacuar a la tripulación. India confirmó que 11 de sus ciudadanos viajaban a bordo: diez fueron rescatados y uno permanece desaparecido.
Nuevos ataques y llamados a la desescalada
Los Guardianes de la Revolución también reivindicaron un ataque contra instalaciones de apoyo logístico de portaaviones estadounidenses en el puerto omaní de Duqm. Omán respondió convocando al embajador iraní para expresar una protesta formal, poco después de recibir la visita del canciller iraní para dialogar sobre el futuro del estrecho.
Ante el deterioro de la situación, el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, instó a todas las partes a reducir la tensión. Mientras tanto, el asesor militar iraní Mohsen Rezai calificó al estrecho de Ormuz como un activo estratégico de máxima importancia y el líder supremo Mojtaba Jamenei aseguró que la «venganza» es «inevitable», en un contexto en el que el presidente estadounidense Donald Trump dio por terminado el alto el fuego, aunque mantuvo abiertas las negociaciones.








Sé el primero en dejar un comentario