El Gobierno boliviano y el sector privado formarán tres mesas técnicas conjuntas para reconstruir la economía tras registrarse un bloqueo de carreteras por más de 50 días. La iniciativa otorga formalmente voz y voto a los empresarios dentro del Comité Nacional de Facilitación del Comercio para acelerar la reactivación productiva del país.
Tres mesas técnicas para la reactivación económica
La nueva estructura simétrica público-privada operará mediante equipos especializados por tiempo y materia. El Ministerio de Economía y la Cámara Nacional de Industrias coordinarán la primera mesa, enfocada exclusivamente en asuntos aduaneros.
Asimismo, el Ministerio de Obras Públicas liderará el segundo grupo sobre logística y transporte junto a la Cámara Nacional de Exportadores. La última comisión abordará el área sanitaria y fitosanitaria bajo la dirección del Ministerio de Desarrollo Rural y la Cámara Nacional de Comercio. El Ejecutivo dejó abierta la posibilidad de incorporar otros equipos de trabajo según las necesidades emergentes.
Este rediseño normativo e institucional busca desburocratizar el comercio exterior mediante la simplificación de trámites administrativos inmediatos y la ampliación de certificaciones. La integración empresarial cumple además con los estándares regulatorios exigidos por la Organización Mundial de Comercio.
Estabilidad financiera frente a los bloqueos
El plan de contingencia responde a los severos daños logísticos y de competitividad causados por 53 días de protestas impulsadas por sectores radicales. Las autoridades gubernamentales afirmaron que las movilizaciones buscaron desestabilizar el orden democrático del país.
Pese al impacto comercial, la administración estatal destacó la vigencia de sólidos indicadores financieros logrados durante la gestión del presidente Rodrigo Paz. El riesgo país disminuyó de 1.200 a cerca de 350 puntos básicos, mientras la inflación se redujo de dos a un solo dígito. Adicionalmente, el sistema financiero mantiene el respaldo de la banca externa por más de 7.600 millones de dólares y avanzadas negociaciones con el FMI.
Los representantes oficiales señalaron que el futuro económico del país dependerá del capital humano y del trabajo conjunto con el sector productivo, debido al agotamiento del modelo basado en materias primas tradicionales. El Estado se comprometió a garantizar estabilidad macroeconómica y previsibilidad regulatoria para fomentar las inversiones privadas.



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