El abatacept podría convertirse en una herramienta clave para prevenir la artritis reumatoide en personas con reumatismo palindrómico. Un ensayo clínico realizado en España mostró que este medicamento reduce de forma significativa la progresión hacia una enfermedad crónica que provoca daño articular irreversible.
La investigación estuvo liderada por Raimon Sanmartí, responsable del grupo de Artropatías Inflamatorias del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS), en Barcelona. Durante dos años, el equipo científico evaluó a 70 pacientes para comparar la eficacia del abatacept con la hidroxicloroquina.
Una enfermedad que puede evolucionar
El reumatismo palindrómico provoca episodios intermitentes de inflamación articular. Las crisis suelen durar pocos días y desaparecen de forma espontánea.
Sin embargo, cerca de la mitad de los pacientes desarrolla artritis reumatoide con el paso del tiempo. El riesgo aumenta en quienes presentan biomarcadores como el factor reumatoide y los anticuerpos contra péptidos citrulinados.
Hasta ahora, los médicos utilizaban principalmente hidroxicloroquina para controlar los síntomas. La falta de ensayos clínicos limitaba las opciones para prevenir la progresión de la enfermedad.
El abatacept mostró mejores resultados
Los investigadores encontraron diferencias importantes entre ambos tratamientos. Solo el 20% de los pacientes que recibió abatacept desarrolló artritis reumatoide.
En contraste, el 50% de quienes tomaron hidroxicloroquina evolucionó hacia esa enfermedad. Los resultados sugieren que el abatacept ofrece una protección considerable frente a la progresión del trastorno.
El tratamiento también redujo la frecuencia de las crisis inflamatorias. Además, disminuyó su intensidad y favoreció una mayor remisión de los síntomas.
Los especialistas señalaron que ambos medicamentos mostraron una buena tolerancia. Ninguno generó riesgos relevantes en las dosis estudiadas.
Participación de instituciones científicas
El estudio contó con la colaboración de especialistas del Hospital Clínic de Barcelona. También participó Isabel Haro, responsable de la Unidad de Síntesis y Aplicaciones Biomédicas de Péptidos del Instituto de Química Avanzada de Cataluña, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Los investigadores analizaron varios biomarcadores durante el seguimiento de los pacientes. Aunque no detectaron diferencias significativas en la respuesta de los autoanticuerpos, los resultados respaldan el uso temprano de terapias inmunomoduladoras.
Un avance para la prevención
Los científicos consideran que una intervención temprana puede cambiar la evolución natural de la enfermedad. También puede evitar que los pacientes desarrollen afecciones más graves y permanentes.
La artritis reumatoide afecta la calidad de vida y genera altos costos para los sistemas de salud. Por ello, reducir su aparición representa un avance importante para el tratamiento de las enfermedades reumáticas.






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