Rodrigo Paz afirmó este domingo que existen intereses narcoterroristas detrás de las acciones que buscan afectar la estabilidad democrática de Bolivia, en medio de un conflicto social que cumple 38 días y mantiene bloqueos en gran parte del país. La declaración se produjo mientras el mandatario agradecía el respaldo expresado por autoridades de Estados Unidos.
Según declaró Paz a través de la red social X, su gobierno atenderá las demandas legítimas de distintos sectores, pero rechazará cualquier acción orientada a desestabilizar las instituciones democráticas. El presidente sostuvo que Bolivia continuará defendiendo el sistema democrático construido por el país.
El pronunciamiento ocurrió luego de que el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, manifestara públicamente su apoyo al Gobierno boliviano. De acuerdo con las declaraciones difundidas por Hegseth el 3 de junio, el Departamento de Guerra y la Coalición de las Américas Contra los Cárteles rechazan cualquier intento de derrocar al gobierno de Rodrigo Paz.
Paz destaca respaldo internacional a la democracia
En su mensaje, Paz agradeció el respaldo estadounidense y afirmó que Bolivia defiende la democracia mediante sus instituciones, el diálogo y el apoyo ciudadano. Por su parte, Hegseth señaló que Estados Unidos observa la situación boliviana y advirtió sobre el riesgo de que el país quede bajo influencia de estructuras vinculadas al narcoterrorismo.
Según informó el funcionario estadounidense, su país continuará respaldando a los miembros de la coalición regional para impedir que grupos narcoterroristas obtengan beneficios mediante actividades que generan muerte y destrucción.
Bloqueos y conflicto social mantienen presión en Bolivia
El conflicto se inició tras la declaración de un paro general indefinido por parte de la Central Obrera Boliviana (COB) el 1 de mayo. Posteriormente, campesinos de La Paz comenzaron bloqueos de carreteras que se extendieron a distintas regiones.
A 38 días del inicio de las protestas, persisten más de 80 puntos de bloqueo en seis de los nueve departamentos del país. Según la información disponible, los manifestantes pasaron de plantear demandas sectoriales a exigir exclusivamente la renuncia del presidente, sin aceptar los llamados al diálogo.
De acuerdo con los reportes citados, varias ciudades enfrentan escasez de alimentos, combustibles y medicamentos. También se registraron fallecimientos relacionados con las restricciones de tránsito y episodios de violencia, incluido un incidente en San Julián donde varias personas, entre ellas cuatro policías, resultaron heridas por impactos de bala.







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