Bolivia y Chile comenzaron a ejecutar una agenda bilateral basada en cuatro ejes estratégicos para avanzar hacia la normalización de las relaciones diplomáticas, tras más de cinco décadas marcadas por acercamientos y tensiones. Los gobiernos de Luis Arce y José Antonio Kast priorizan temas comerciales, de seguridad, conectividad y diálogo político, dejando fuera, por ahora, la reivindicación marítima boliviana.
El nuevo acercamiento fue ratificado el pasado 23 de abril durante el encuentro entre los cancilleres Fernando Aramayo y Francisco Pérez Mackenna en la frontera entre Chungará y Tambo Quemado. Ambas autoridades coincidieron en impulsar una relación pragmática enfocada en intereses comunes y resultados concretos.
Según el canciller boliviano, la agenda bilateral contempla 35 temas en 10 áreas de interés mutuo. El próximo encuentro de alto nivel entre ambas delegaciones está previsto para el 28 de mayo en Santiago de Chile.
Conectividad y facilitación de trámites
Uno de los primeros avances entre ambos países se dio en materia de conectividad. Bolivia y Chile concretaron un Acuerdo de Servicios Aéreos destinado a fortalecer el intercambio económico y social mediante una mayor integración aérea.
Además, desde el 30 de abril está vigente el acuerdo de homologación de licencias de conducir. La medida permitirá a ciudadanos bolivianos y chilenos obtener licencias equivalentes en su país de residencia sin rendir nuevamente exámenes teóricos ni prácticos.
Nuevo acuerdo comercial y cooperación energética
El segundo eje de trabajo se centra en la economía y el comercio. Ambos gobiernos buscan modernizar el Acuerdo de Complementación Económica ACE-22, vigente desde 1992 y considerado el principal instrumento comercial bilateral.
En una reunión realizada el 8 de mayo, autoridades de comercio exterior de ambos países plantearon incorporar mecanismos para facilitar el comercio electrónico, reducir barreras al ingreso de productos bolivianos al mercado chileno y optimizar la logística de exportación.
La agenda económica también incluye mejoras en corredores logísticos y puertos, además de la integración energética mediante el uso del oleoducto Sica Sica-Arica para garantizar el abastecimiento de combustibles en Bolivia.
Seguridad y control migratorio
El tercer eje aborda cooperación en seguridad, migración y lucha contra delitos transnacionales. En ese marco, ambos países acordaron crear la Primera Comisión Bilateral de Cooperación de Asuntos Consulares y Migratorios.
La reunión se desarrollará el 28 de mayo en Santiago y contará con la participación de cancilleres y ministros responsables del área de seguridad. Entre los temas previstos figuran el control migratorio, la lucha contra la migración irregular, el contrabando, la trata de personas y el crimen organizado.
Reactivación del diálogo político
En el ámbito político, Bolivia y Chile acordaron reactivar el Mecanismo de Consultas Políticas Bolivia-Chile, instancia de alto nivel que no se reúne desde hace 16 años.
El canciller chileno afirmó que ambos gobiernos buscan construir una agenda positiva con visión de futuro, mientras que Bolivia destacó la necesidad de institucionalizar esta nueva etapa de relacionamiento bilateral.
Pese al acercamiento, el tema marítimo no forma parte de la agenda inmediata. El canciller boliviano señaló que la reivindicación marítima continúa siendo un asunto importante para Bolivia, aunque deberá abordarse con cautela en futuras etapas del diálogo.
Exportadores denuncian trabas en puertos chilenos
En medio del proceso de acercamiento diplomático, exportadores bolivianos denunciaron demoras excesivas en la Terminal Puerto Arica para la inspección de cargas nacionales, especialmente de madera y productos forestales.
La Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia y la Cámara de Exportadores de La Paz se declararon en estado de emergencia y advirtieron que las restricciones afectan contratos y mercados internacionales.
Las autoridades chilenas reforzaron controles tras detectar cargamentos bolivianos contaminados con sustancias ilícitas entre 2025 y 2026. Sin embargo, empresarios bolivianos consideran que los procedimientos afectan el libre tránsito comercial establecido en el Tratado de Paz y Amistad de 1904.
Expertos piden resultados concretos
El analista en relaciones internacionales Windsor Hernani Limarino sostuvo que el nuevo acercamiento representa un cambio en el tono diplomático entre ambos países, aunque observó que todavía existen pocos resultados tangibles.
El especialista recomendó priorizar acuerdos económicos y energéticos para enfrentar la crisis de combustibles y fortalecer el comercio bilateral, especialmente mediante ajustes al ACE-22 y el uso efectivo de la infraestructura energética compartida.




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