El presidente Rodrigo Paz denunció la noche del domingo que el expresidente Evo Morales estaría detrás de la escalada de violencia y protestas radicales en Bolivia. Según afirmó, el objetivo sería provocar la caída del sistema democrático para evitar enfrentar procesos judiciales en su contra.
Las declaraciones se produjeron durante una entrevista en el programa Cabildeo Digital, donde el mandatario vinculó al exlíder del Movimiento Al Socialismo (MAS) con el actual clima de conflictividad y con hechos recientes de sicariato registrados en el país.
Paz apunta a Morales por crisis política y violencia
Durante la entrevista, Paz sostuvo que Morales no tiene interés en la estabilidad institucional. “Quiere que la democracia se caiga”, afirmó, al señalar que el exmandatario deberá “dar la cara ante la justicia” por su gestión y por procesos en curso.
El jefe de Estado también hizo referencia al manejo de recursos durante los gobiernos de Morales. Según indicó, el exmandatario deberá explicar el destino de aproximadamente 60.000 millones de dólares provenientes de ingresos petroleros durante sus 14 años de gestión.
Consultado sobre si el MAS está vinculado con recientes hechos de sicariato, Paz evitó una acusación directa en casos específicos. Sin embargo, afirmó que el partido “tiene varios muertos en su historia”, en respuesta a preguntas de los periodistas Amalia Pando y Edwin Herrera.
Uno de los casos más graves ocurrió en Santa Cruz, donde fue asesinado el magistrado del Tribunal Agroambiental, Víctor Hugo Claure, tras recibir cuatro impactos de bala. Este hecho se suma a otros episodios violentos que han generado alarma en el país.
Ante la escalada de violencia, autoridades convocaron a una reunión multisectorial de emergencia. Como resultado, se determinó la creación de un equipo policial de élite para combatir organizaciones criminales y el sicariato.
Además, el Gobierno dispuso reforzar la presencia militar en las fronteras como parte de un plan integral de seguridad.
Conflictos sociales y presión sindical
En paralelo, el país enfrenta un escenario de creciente conflictividad social. La Central Obrera Boliviana (COB) anunció el inicio de un paro movilizado esta semana en demanda de atención a su pliego petitorio, que incluye un incremento salarial del 20%.
El dirigente cobista Mario Argollo advirtió que el presidente debería considerar renunciar si no responde a estas demandas.
Otros sectores también anunciaron medidas de presión. Los choferes federados iniciarán un paro de 24 horas este martes, mientras que los mototaxistas de Santa Cruz prevén un paro y bloqueo indefinido.
Ambos sectores exigen el abastecimiento regular de combustible y mejoras en su calidad, demandas que coinciden en medio de la coyuntura económica.
Morales en el Chapare y proceso judicial en curso
Paz aseguró que Morales permanece en el Chapare en una suerte de “autoexilio” desde noviembre de 2024. Según indicó, esta situación responde a un intento de evitar su captura en un proceso por trata de personas.
El caso contra el exmandatario se encuentra en fase previa al juicio oral, tras la conclusión de la etapa investigativa y los procedimientos de notificación.
Gobierno abre puerta al diálogo
Pese al contexto de tensión, el presidente afirmó que su administración mantiene disposición al diálogo con sectores sociales. Como ejemplo, mencionó el acuerdo alcanzado con choferes de los Yungas la noche del domingo.
Asimismo, pidió paciencia a la población y aseguró que los procesos judiciales seguirán su curso. “La justicia tarda, pero llega”, sostuvo.





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