
La Central Obrera Boliviana (COB) ratificó este miércoles que no asistirá al diálogo convocado por el Gobierno y sostuvo que existen recursos suficientes para atender la demanda de incremento salarial. La decisión fue asumida tras un ampliado nacional y quedó sujeta a lo que determine el cabildo convocado para el 1 de mayo.
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, confirmó la postura mientras participaba en Vilaque, en la ruta La Paz–Oruro, en respaldo a la marcha del magisterio. Según el dirigente, la respuesta del Ejecutivo al pliego petitorio fue considerada “desfavorable” por las organizaciones afiliadas.
COB condiciona cualquier diálogo al cabildo del 1 de mayo
Argollo explicó que el ampliado nacional evaluó la propuesta gubernamental y decidió no acudir a la reunión prevista para este miércoles. En su lugar, el movimiento obrero trasladó la decisión final al cabildo nacional.
“El cabildo va a ser magno y ahí se definirá la línea que se va a seguir”, afirmó el dirigente en entrevista con medios. Añadió que la COB dejó en manos de sus bases la determinación sobre futuros encuentros con el Gobierno.
Respaldo a la marcha del magisterio
El líder sindical participó en la movilización del sector educativo, que también exige un incremento salarial. La protesta suma presión al Ejecutivo en medio de un conflicto que se extiende por varios días.
Argollo señaló que la coincidencia entre sectores refuerza la demanda y evidencia el rechazo generalizado a la propuesta oficial.
Gobierno insiste en diálogo tripartito
El ministro de Trabajo, Edgar Morales, convocó a la COB a una reunión para instalar una mesa tripartita junto al sector privado. El encuentro estaba programado para las 14:00 de este miércoles.
Según la autoridad, también participarían los ministros de Economía, José Gabriel Espinoza, y de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, con el objetivo de analizar el pliego de peticiones del sector obrero.
Debate por el incremento salarial y la disponibilidad de recursos
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, advirtió previamente que el incremento salarial no puede definirse sin considerar el impacto en las finanzas públicas. “La plata no se fabrica”, afirmó, al cuestionar de dónde saldrían los recursos para un aumento del 20%.
Espinoza planteó alternativas como reasignaciones presupuestarias o incremento de impuestos, lo que, según dijo, debe ser debatido abiertamente.
Frente a esta postura, la COB aseguró que el Estado cuenta con recursos suficientes. Argollo mencionó el ahorro generado tras el levantamiento de la subvención en diciembre pasado.
“Hay que decirle al Gobierno dónde están los 1.300 millones de dólares que se ha ahorrado”, sostuvo. Según el dirigente, esos recursos permitirían atender la demanda salarial sin afectar sectores como salud o educación.
Escenario abierto a nuevas definiciones
El conflicto entra ahora en una fase clave. El cabildo del 1 de mayo marcará la ruta que seguirá la COB frente al Gobierno.
Mientras tanto, la tensión se mantiene entre ambas partes. El Ejecutivo insiste en el diálogo técnico, pero el movimiento obrero exige respuestas concretas y sostiene que existen condiciones económicas para un incremento salarial.







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