El Gobierno nacional descartó de forma categórica cualquier intención de privatizar Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y, en su lugar, activó un plan de reestructuración orientado a recuperar la competitividad de la empresa estatal. La estrategia fue anunciada en conferencia de prensa en Santa Cruz por el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, junto al presidente de la petrolera, Sebastián Daroca.
Según las autoridades, la iniciativa busca fortalecer el rol estratégico de YPFB dentro del sector energético, en un contexto marcado por debilidades operativas, financieras y estructurales acumuladas durante años.
Gobierno descarta privatización y apunta a recuperar la producción
El ministro Marcelo Blanco rechazó de manera enfática las versiones sobre una supuesta privatización. “Es completamente falso”, afirmó, al tiempo de precisar que el objetivo del Gobierno es fortalecer la empresa y devolverle su capacidad productiva.
De acuerdo con sus declaraciones, YPFB perdió protagonismo en gestiones pasadas al concentrarse en la comercialización de combustibles, en lugar de priorizar la producción de líquidos. En esa línea, sostuvo que la estatal debe retomar su papel central en el desarrollo energético del país.
Blanco también advirtió que el Ejecutivo no tolerará actos de corrupción. Señaló que cualquier persona vinculada a irregularidades, incluidos problemas recientes en el suministro de gasolina, deberá responder ante la ley sin distinción.
Plan de reestructuración de YPFB: los cinco pilares explicados
El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, explicó que el proceso de reestructuración se sustenta en cinco ejes estratégicos que buscan modernizar la empresa y mejorar su eficiencia operativa:
- Evaluación integral del personal
La estatal realizará una revisión exhaustiva de todos sus niveles, desde ejecutivos hasta personal operativo. El proceso se basará en criterios técnicos, meritocráticos y de idoneidad, con el objetivo de reorganizar la institución y garantizar perfiles adecuados en cada cargo. Se prevé que esta evaluación se ejecute en un plazo de entre 15 y 20 días hábiles. - Reestructuración con apoyo internacional
El Gobierno inició contactos con organismos y equipos técnicos internacionales para acompañar una reforma integral. Esta asistencia permitirá introducir estándares de modernización, así como procesos de reingeniería institucional orientados a mejorar la gestión. - Coordinación institucional
El plan contempla fortalecer la articulación entre YPFB, el Ministerio de Hidrocarburos y el resto del Órgano Ejecutivo. La meta es lograr una gestión más integrada, capaz de responder de forma eficiente a los desafíos del sector energético. - Tolerancia cero a la corrupción
Se implementarán mecanismos estrictos de control y transparencia para investigar denuncias y sancionar irregularidades. El objetivo es evitar la impunidad y recuperar la confianza ciudadana en la empresa estatal. - Austeridad y optimización de recursos
En un escenario financiero complejo, YPFB priorizará el uso eficiente de sus recursos. La inversión se concentrará en áreas críticas como la producción, el almacenamiento y la distribución de combustibles, con el fin de prevenir futuras crisis de abastecimiento.
Respaldo político y sindical a la estrategia
El anuncio fue respaldado por el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien subrayó que la recuperación de YPFB es una tarea que involucra a todo el país. “No es un problema de un gobierno, sino de todos los bolivianos”, sostuvo.
Desde el sector laboral, la Federación de Trabajadores Petroleros de Bolivia expresó su apoyo a la nueva gestión. Su ejecutivo nacional, Augusto Blanco Díaz, destacó las garantías sobre la no privatización de la empresa y respaldó las medidas orientadas a recuperar la producción y la estabilidad institucional.
El dirigente también exigió auditorías profundas y sanciones para quienes estén involucrados en actos de corrupción, remarcando que no se permitirán encubrimientos.
Debilidades estructurales y cuestionamientos a inversiones pasadas
Las autoridades reconocieron que YPFB enfrenta un escenario complejo, con problemas financieros, operativos y estructurales acumulados durante años. En ese marco, Daroca cuestionó inversiones realizadas en anteriores gestiones que, según indicó, no respondieron a prioridades estratégicas.
De acuerdo con sus declaraciones, esos recursos pudieron destinarse a áreas críticas como el control de calidad de combustibles o la mejora de la infraestructura de almacenamiento.
Objetivo: garantizar abastecimiento y encarar una nueva etapa
El Gobierno considera que la implementación de este plan marcará el inicio de una nueva etapa para YPFB. La meta es recuperar su capacidad productiva, atraer inversiones y garantizar el abastecimiento de combustibles en el país.
Además, la estatal deberá prepararse para un nuevo marco normativo, como una futura Ley de Hidrocarburos, que exigirá mayor eficiencia, transparencia y capacidad operativa.



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