El nuevo presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, advirtió que Bolivia enfrenta un escenario crítico en el sector energético y podría convertirse en importador de gas natural en un plazo de cuatro a cinco años si no se revierte la caída de reservas. La declaración se produjo tras su reciente posesión, en medio de cuestionamientos institucionales dentro de la estatal.
Daroca señaló que la falta de inversión sostenida y decisiones políticas han provocado una disminución sistemática en la producción de gas y líquidos. Según sus primeras evaluaciones públicas, el país se encuentra “a puertas de una crisis energética mucho mayor”.
YPFB advierte caída de reservas y producción
El titular de YPFB explicó que el descenso en las reservas responde a un modelo que, en los últimos años, no priorizó la inversión técnica. Esta situación, afirmó, impacta directamente en la capacidad de producción y exportación del país.
“Esta falta de inversión ha generado que nuestras reservas vayan cayendo sistemáticamente”, sostuvo Daroca en entrevista con Unitel. Añadió que la tendencia afecta tanto al gas natural como a los líquidos, dos pilares clave de la economía energética boliviana.
Riesgo de pasar de exportador a importador
Daroca alertó que, de mantenerse el escenario actual, Bolivia podría necesitar importar gas en el mediano plazo. Esto representaría un cambio estructural en el rol energético del país.
“En los próximos cuatro o cinco años, si nuestras reservas continúan decayendo, podríamos tener la necesidad de importar gas natural”, afirmó. Esta proyección implica un impacto directo en la balanza comercial y en la seguridad energética nacional.
Contexto institucional y transición en YPFB
La advertencia surge tras la renuncia de Claudia Cronenbold, quien estuvo al frente de YPFB durante tres semanas. La exautoridad denunció un deterioro institucional “mayor al previsto”, lo que anticipaba un escenario complejo para la nueva gestión.
Daroca corroboró ese diagnóstico y señaló que la empresa presenta una alta vulnerabilidad financiera y operativa. Según sus declaraciones, decisiones políticas habrían primado sobre criterios técnicos en la administración de la estatal.
Medidas urgentes para evitar el colapso energético
El nuevo presidente de YPFB planteó una serie de acciones inmediatas para enfrentar la crisis. Entre las prioridades destacó garantizar el abastecimiento de combustibles y mejorar su calidad, con el objetivo de eliminar las filas en surtidores.
Asimismo, indicó que ya se realizaron gestiones para asegurar el volumen necesario de carburantes en el corto plazo. Estas acciones buscan estabilizar el mercado interno mientras se diseñan soluciones estructurales.
Tres ejes para reformar el sector hidrocarburos
Daroca subrayó que YPFB no puede continuar bajo el modelo actual. Para revertir la situación, propuso tres medidas clave:
- Nueva ley de hidrocarburos que permita atraer inversión extranjera y fortalecer la empresa.
- Reestructuración institucional para eliminar trabas burocráticas y mejorar la eficiencia operativa.
- Proyectos inmediatos orientados a frenar la caída en la producción de gas y líquidos.
El ejecutivo también instó al Órgano Ejecutivo a conformar equipos técnicos y tomar decisiones conjuntas que permitan resolver los problemas en el corto plazo y construir una estrategia sostenible a mediano y largo plazo.
Un desafío estratégico para la economía boliviana
La advertencia de YPFB pone en evidencia un desafío estructural para Bolivia. La caída de reservas y producción no solo compromete las exportaciones, sino también la estabilidad del mercado interno.
El futuro energético del país dependerá de la capacidad de implementar reformas, atraer inversión y recuperar niveles de producción. De lo contrario, el riesgo de una crisis energética podría materializarse en los próximos años.





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