La presidenta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Claudia Cronenbold, presentó su renuncia irrevocable al cargo tras apenas 23 días de gestión. La dimisión ocurre en un contexto marcado por quejas por filas en surtidores y críticas por la calidad del combustible.
Según la carta dirigida al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, y al presidente Rodrigo Paz, la exautoridad argumentó que la estatal enfrenta un “significativo deterioro” institucional que requiere una reingeniería profunda. Hasta el momento, el Gobierno no emitió una postura oficial.
Renuncia de la presidenta de YPFB en medio de crisis
La renuncia fue difundida inicialmente por el periodista Tuffí Aré, quien publicó la misiva en redes sociales. Posteriormente, fuentes gubernamentales confirmaron la información a Visión 360.
En el documento, Cronenbold formalizó su salida con efecto inmediato. “Presento mi renuncia irrevocable al cargo de Presidente de YPFB”, señala el texto. Su salida se produce en un escenario de presión social por problemas en el suministro de carburantes.
La ahora exfuncionaria había asumido el cargo el 30 de marzo, tras la renuncia de Yussef Akly, quien también dejó funciones en medio de cuestionamientos por la distribución de gasolina de baja calidad denunciada por transportistas.
Diagnóstico: “deterioro institucional mayor al previsto”
En su carta, Cronenbold detalló que durante su breve gestión realizó un diagnóstico técnico que evidenció una situación más crítica de lo esperado. Según su evaluación, YPFB arrastra problemas estructurales acumulados durante dos décadas.
La exautoridad afirmó que la empresa estatal presenta una institucionalidad debilitada, producto de prácticas administrativas que calificó como “agotadas”. Además, señaló la existencia de una “arquitectura perniciosa” con múltiples trabas burocráticas que dificultan la gestión.
Este panorama, según su criterio, impide responder con eficacia a las demandas actuales del sector energético y de la población.
Propuesta de reingeniería legal y administrativa
Cronenbold planteó que la recuperación de YPFB requiere una transformación estructural de largo plazo. En su criterio, es necesaria una reingeniería legal y administrativa que permita desmontar los obstáculos heredados.
La exfuncionaria sostuvo que este proceso debe ejecutarse de forma planificada para garantizar la continuidad de las operaciones estratégicas. También subrayó que el Gobierno exige resultados rápidos, lo que genera tensiones entre la urgencia política y la complejidad técnica de los cambios.
“Se deben explorar nuevas rutas de gestión alineadas con las urgencias de la agenda nacional”, afirmó en la misiva.
Transición y silencio del Ejecutivo
En el tramo final de su carta, Cronenbold aseguró que la transición se realizará bajo estándares de transparencia. Indicó que no habrá interrupciones en las operaciones clave de la estatal petrolera.
Asimismo, destacó que su gestión permitió identificar los principales “nudos críticos” que deben resolverse para encaminar la recuperación de la empresa.
Hasta el cierre de esta edición, el Ejecutivo no se pronunció oficialmente sobre la renuncia ni anunció quién asumirá la conducción de YPFB.





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