
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipa un escenario adverso para la economía boliviana en 2026. Según su más reciente informe de perspectivas económicas, el país registrará una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) del -3,3%, profundizando la caída observada en 2025.
El reporte sitúa a Bolivia entre las economías con peor desempeño en Sudamérica. Además, prevé alta inflación y un deterioro del mercado laboral, en contraste con el crecimiento moderado esperado para América Latina.
Bolivia encadena dos años de contracción económica
De acuerdo con el FMI, Bolivia pasará de una caída del -1,2% en 2025 a una contracción más pronunciada en 2026. Este comportamiento refleja una tendencia negativa que se intensifica en el corto plazo.
El organismo internacional no presentó aún proyecciones para 2027. Sin embargo, el desempeño proyectado para 2026 posiciona al país en una situación rezagada frente a sus vecinos.
Inflación supera el 20% y presiona la economía
El informe también advierte un fuerte incremento en los precios internos. La inflación alcanzará el 20,7% en 2026, superando el 19,5% estimado para 2025.
Este nivel se ubica por encima del promedio regional. En América Latina, el FMI prevé una moderación progresiva de la inflación, lo que acentúa la diferencia con el caso boliviano.
Mercado laboral y sector externo muestran señales mixtas
El deterioro económico también impactará en el empleo. Según las proyecciones, la tasa de desempleo subirá del 3,3% en 2025 al 4,5% en 2026.
En contraste, el frente externo mostrará una mejora. Bolivia pasará de un déficit en cuenta corriente del -1,9% del PIB en 2025 a un superávit del 1,2% en 2026. Este ajuste podría estar vinculado a una reducción de importaciones o cambios en los flujos comerciales.
América Latina mantendrá crecimiento moderado
A nivel regional, el FMI proyecta que América Latina y el Caribe crecerán un 2,3% en 2026. Esta cifra es ligeramente inferior a la de 2025, pero supera las previsiones iniciales del organismo.
Para 2027, el crecimiento regional se aceleraría hasta el 2,7%. Sin embargo, el informe advierte que el contexto internacional sigue siendo desafiante.
Factores externos condicionan la región
El organismo señala que el encarecimiento de materias primas, condiciones financieras más restrictivas y menor demanda global afectan el desempeño económico. Estas variables están influenciadas por tensiones geopolíticas internacionales.
El impacto no es uniforme. Algunos países exportadores de recursos naturales podrían beneficiarse, mientras que economías dependientes de importaciones energéticas enfrentan mayores dificultades.
Desempeño dispar entre economías sudamericanas
Entre las principales economías de la región, Brasil crecerá un 1,9% en 2026, mostrando desaceleración. México, en cambio, registrará una recuperación al 1,6%.
Argentina moderará su expansión al 3,5%, aunque seguirá entre los países más dinámicos. En Sudamérica, Chile y Colombia crecerán entre 2% y 2,5%, mientras que Perú alcanzará el 2,8%.
Paraguay liderará con un crecimiento del 4,2%, aunque menor al 6% de 2025. Uruguay, por su parte, se expandirá un 1,8%.
Integración comercial como respuesta al contexto global
El FMI destaca que varios países han comenzado a acelerar acuerdos de integración comercial. Esta estrategia busca diversificar exportaciones y reducir la vulnerabilidad ante shocks externos.
En este contexto, Bolivia enfrenta un escenario complejo. La combinación de contracción económica, alta inflación y aumento del desempleo la diferencia del resto de la región, que mantiene perspectivas de crecimiento moderado.





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