El Gobierno nacional ratificó que el precio de los combustibles se mantendrá sin cambios durante toda la gestión 2026. La decisión busca dar estabilidad económica a la población frente a la volatilidad del mercado internacional.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, confirmó la medida y aseguró que no se aplicarán ajustes pese al contexto global. Según explicó, cualquier variación impactaría directamente en la canasta familiar, por lo que se prioriza la estabilidad interna.
Precios de combustibles se mantienen estables
El Ejecutivo definió mantener congelados los precios vigentes. De acuerdo con la autoridad, la gasolina especial continuará en Bs 6,96 por litro, el diésel en Bs 9,80 y la gasolina Premium en Bs 11,00.
Medinaceli sostuvo que el objetivo es evitar presiones inflacionarias. “El precio está estabilizado y este año la población puede estar tranquila”, afirmó en entrevista con la red Bolivisión.
Sin revisión técnica en 2026
Las normativas previas contemplaban una evaluación técnica de costos en un plazo de seis meses. Sin embargo, el Gobierno decidió no activar esa revisión durante esta gestión.
“Buscaremos los mecanismos necesarios para mantener esta estabilidad”, enfatizó el ministro en entrevista con Bolivisión, descartando cualquier ajuste en el corto plazo.
Contexto: fin de la subvención y presión fiscal
El 17 de diciembre pasado, el Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5503, que eliminó gran parte de la subvención a los hidrocarburos. Esta política se mantuvo por más de dos décadas y representaba un gasto superior a 3.000 millones de dólares anuales para el Estado.
Tras protestas sociales, la administración ajustó la medida mediante el Decreto 5516. Aun así, se consolidó el retiro del subsidio y el consecuente incremento de precios registrado previamente.
Mercado internacional influye, pero no determina ajustes
El comportamiento del petróleo en el mercado internacional ha mostrado alta volatilidad en las últimas semanas. El barril superó los 100 dólares en su punto más crítico, impulsado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente y restricciones en el estrecho de Ormuz.
No obstante, una tregua temporal entre Estados Unidos e Irán permitió una leve caída en los precios. A pesar de estos cambios, el Gobierno boliviano decidió no trasladar esas fluctuaciones al mercado interno.
Prioridad: certidumbre económica para la población
La administración central sostiene que mantener precios estables es clave para proteger el poder adquisitivo. Según el ministro, cualquier incremento afectaría de forma directa al costo de vida.
En ese marco, el Ejecutivo apuesta por medidas internas de contención antes que por ajustes tarifarios. La estrategia apunta a sostener la previsibilidad económica en un contexto internacional incierto.




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