
La relación entre Colombia y Ecuador atraviesa un nuevo episodio de tensión diplomática. El Gobierno de Quito decidió llamar a consultas a su embajador en Bogotá tras declaraciones del presidente colombiano, Gustavo Petro, sobre la situación judicial del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas.
La canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, confirmó este miércoles 8 de abril de 2026 la medida. Según explicó, la decisión responde a lo que calificó como una “injerencia” en asuntos internos por parte del mandatario colombiano.
Quito reacciona a declaraciones de Petro
El conflicto se originó tras reiteradas afirmaciones de Petro, quien ha señalado que Jorge Glas es un “preso político” del Gobierno ecuatoriano encabezado por Daniel Noboa. El lunes previo, el mandatario colombiano pidió públicamente su liberación a través de la red social X.
Ante estas declaraciones, Sommerfeld anunció una respuesta diplomática inmediata. “Hemos llamado a nuestro embajador a consultas”, indicó en una entrevista con Radio Centro Digital. Añadió que el diplomático, Arturo Félix Wong, regresará a Ecuador en un plazo máximo de 48 horas.
Protesta formal y rechazo a la “injerencia”
La canciller subrayó que la medida busca “ratificar la molestia” del Ejecutivo ecuatoriano. Según sus palabras, el Gobierno considera que Petro ha sobrepasado los límites diplomáticos al pronunciarse sobre decisiones de las instituciones del Estado ecuatoriano.
Sommerfeld calificó las declaraciones como una interferencia directa en asuntos internos, lo que motivó una protesta formal contra Colombia. Este tipo de llamados a consultas suele interpretarse como un gesto de descontento en la diplomacia internacional, aunque no implica la ruptura de relaciones.
Suspensión de diálogo bilateral y efectos comerciales
La crisis diplomática también impacta en la agenda bilateral. La canciller confirmó la suspensión de las mesas técnicas de diálogo previstas para la próxima semana entre ambos países.
Estas reuniones tenían como objetivo abordar temas sensibles, entre ellos la reciente escalada comercial. El conflicto económico comenzó en febrero, cuando Noboa impuso aranceles a importaciones colombianas. Posteriormente, el Gobierno de Petro respondió con medidas similares.
Escenario de creciente fricción regional
La combinación de tensiones políticas y comerciales complica la relación entre Bogotá y Quito. Analistas advierten que la falta de canales de diálogo activos podría prolongar el conflicto.
Por ahora, el llamado a consultas del embajador marca un punto crítico en la relación bilateral. La evolución dependerá de si ambas administraciones optan por retomar el diálogo o escalar las medidas diplomáticas.




Sé el primero en dejar un comentario