El presidente Rodrigo Paz reconoció este martes que las quejas de la población por la gasolina de mala calidad son justificadas, tras más de dos meses de conflicto por la distribución de carburante defectuoso en Bolivia. La autoridad aseguró que su Gobierno trabaja para normalizar el suministro y anunció una transformación estructural en el sector de hidrocarburos.
La declaración se produjo luego de una reunión con mandos policiales en el Comando General de la Policía, en un contexto marcado por protestas del transporte público y denuncias persistentes sobre daños mecánicos en vehículos.
Crisis por gasolina de mala calidad persiste en Bolivia
El problema se remonta al 3 de febrero, cuando el Gobierno admitió la distribución de gasolina de baja calidad detectada en tanques de mezcla de gasolina y etanol. En ese momento, tanto el Ejecutivo como Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aseguraron que el incidente había sido controlado.
Sin embargo, las denuncias no cesaron. Transportistas reportan fallas mecánicas recurrentes y cuestionan la calidad del combustible. En Oruro, el sector mantiene un paro indefinido y exige el suministro de gasolina Especial, sin mezcla de etanol, en reemplazo de la gasolina Plus.
Paz atribuye el problema a mafias y corrupción
El mandatario fue enfático al señalar que detrás de la crisis existen estructuras irregulares. “Doy la razón a todos los bolivianos que se quejan de algo que realmente es parte de mafias”, afirmó, según declaraciones a medios.
Paz también advirtió sobre la magnitud del daño en el sector. Indicó que la corrupción en la cadena de hidrocarburos ha generado un impacto significativo en la calidad del combustible y en la confianza ciudadana.
El Gobierno ha vinculado este caso a presuntas redes de importación de combustible adulterado. Además, investigaciones recientes apuntan a irregularidades dentro de YPFB y a posibles conexiones con el entorno del expresidente Luis Arce.
Compensaciones económicas y seguro activado
Ante los daños ocasionados a motorizados, el Ejecutivo activó un seguro para resarcir a los afectados. Según el presidente, ya se han devuelto más de 6 millones de bolivianos.
“Estamos trabajando para devolver y compensar”, sostuvo Paz. Aclaró que el proceso es complejo y no se limita únicamente a la disponibilidad de recursos económicos.
Los departamentos más afectados incluyen La Paz, Oruro, Cochabamba, Santa Cruz y Beni, aunque aún no existe una cifra oficial consolidada sobre el total de vehículos dañados.
Reforma a la Ley de Hidrocarburos como solución estructural
Como respuesta de fondo, el Gobierno anunció la preparación de una nueva Ley de Hidrocarburos. El objetivo es atraer inversiones y modernizar el marco normativo del sector.
“Es la nueva Ley de Hidrocarburos la que cambiará muchas de estas formas de funcionar”, afirmó el mandatario. La reforma busca corregir fallas estructurales y prevenir que situaciones similares se repitan.
El presidente también expresó su preocupación personal por la crisis. Reconoció que estos hechos no debieron ocurrir y reiteró el compromiso de su administración para restablecer la confianza en el sistema energético del país.







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