Una investigación internacional del grupo Forbidden Stories reveló que una presunta red de propaganda vinculada a Rusia ejecutó operaciones en Bolivia entre 2023 y 2024. El objetivo habría sido influir en la opinión pública y favorecer al gobierno de Luis Arce en momentos de crisis política.
El informe, basado en la filtración de 1.431 páginas de documentos internos, sitúa al país dentro de una estrategia global más amplia. Según los hallazgos, estas acciones buscaron intervenir en narrativas políticas sensibles y desviar la atención mediática en escenarios críticos.
Operaciones y alcance en Bolivia
De acuerdo con la investigación, la estructura, denominada la Compañía, operó con respaldo financiero significativo y bajo la órbita del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia. En el caso boliviano, los documentos indican que la red intentó influir en la percepción pública tras denuncias de un supuesto autogolpe en 2024.
La estrategia habría tenido como fin desplazar el foco mediático, reducir el impacto de la crisis y reforzar la estabilidad del gobierno. Aunque el reporte no menciona directamente el episodio militar en plaza Murillo liderado por el general Juan José Zúñiga, lo ubica dentro del contexto de tensión política.
Rol clave de operadores
El informe identifica a Sergei Vasilievich Mashkevich como una figura central en la red. Según los documentos, desempeñó un papel clave en la elaboración y aprobación de estrategias para mitigar los efectos del supuesto intento de autogolpe.
Además, organizó el traslado de especialistas a La Paz. El reporte lo describe como el principal articulador de decisiones y como responsable de coordinar acciones para influir en el escenario político boliviano.
Estrategias de influencia
La investigación señala que las operaciones no se limitaron a mensajes aislados. La red combinó campañas en redes sociales, publicación de artículos, contacto con actores políticos e infiltración de líderes de opinión.
El financiamiento evidencia la magnitud del esquema. Entre enero y octubre de 2024, el presupuesto alcanzó cerca de 7,3 millones de dólares, destinados principalmente a producción de contenido y difusión mediática.
Alcance internacional
El caso boliviano forma parte de una estrategia global desplegada en varios continentes. El informe menciona acciones similares en países como Argentina, donde se registraron intervenciones simbólicas en eventos públicos.
Asimismo, se identificaron antecedentes en África, en naciones como Malí, Sudáfrica y República Centroafricana. Estas regiones habrían servido como plataformas para ensayar tácticas de influencia posteriormente replicadas en América Latina.
Conclusión de la investigación
El reporte concluye que estas operaciones integraron una ofensiva internacional coordinada desde centros como San Petersburgo. La red proyectó su alcance hacia escenarios políticos clave, incluyendo Bolivia, con el fin de influir en la opinión pública y en el desarrollo de acontecimientos políticos.



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