
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) rechazó la solicitud de la Central Obrera Boliviana (COB) de incrementar en un 20% el Salario Mínimo Nacional (SMN). La entidad advirtió que la medida agravaría la crisis económica, elevaría la inflación y pondría en riesgo el empleo formal en Bolivia.
En un comunicado difundido este 2026, la CNI sostuvo que la propuesta tiene un enfoque “sectorialista y salarialista” y no responde al interés general del país. Según el sector industrial, el contexto económico actual exige priorizar la reactivación y la estabilidad.
Advierten impacto inflacionario y mayor crisis
La CNI afirmó que un nuevo incremento salarial tendría efectos inmediatos en los precios. Según el pronunciamiento, la medida provocaría “un alza descontrolada de la inflación” y profundizaría la crisis económica.
El sector recordó que en 2025 Bolivia registró una inflación del 20,4%, lo que ya afectó el poder adquisitivo de los trabajadores. En ese contexto, el Gobierno aplicó un incremento del 20% al salario mínimo con carácter retroactivo al 1 de enero de 2026.
Caída del PIB y deterioro económico
De acuerdo con la CNI, la economía boliviana ya enfrenta un escenario adverso. Citando datos de organismos internacionales, el Producto Interno Bruto (PIB) registró en 2025 una contracción de entre -1% y -1,5%.
Para los industriales, un nuevo ajuste salarial no solo presionará los costos empresariales, sino que también profundizará la desaceleración económica.
Riesgo país e inversión privada en alerta
El comunicado también advierte sobre el impacto en la percepción internacional de la economía boliviana. La CNI señaló que el riesgo país, que superó los 22.000 puntos en agosto de 2024, logró reducirse a 4.500 puntos en marzo de 2026.
Sin embargo, un incremento adicional del salario mínimo podría revertir esa tendencia. Según la entidad, esto ahuyentaría la inversión privada nacional e internacional y encarecería el acceso a financiamiento externo.
Competitividad regional y presión sobre el empleo
La CNI indicó que un aumento del 20% ubicaría a Bolivia entre los países con el salario mínimo más alto de Sudamérica. Esto, según el sector, distorsionaría la competitividad frente a economías como Colombia, Perú o Brasil.
Además, el sector advirtió que mayores costos laborales podrían derivar en la destrucción de empleo formal y productivo, afectando directamente a las empresas y trabajadores.
Contrabando y distorsiones del mercado
Otro de los argumentos centrales del rechazo apunta al contrabando. La CNI afirmó que esta actividad ya supera los 3.300 millones de dólares anuales en Bolivia.
Según el sector, un incremento salarial elevaría los costos de producción nacional y ampliaría la brecha frente a productos ilegales más baratos, lo que debilitaría aún más a la industria local.
Llamado a priorizar la reactivación económica
La Cámara Nacional de Industrias concluyó que Bolivia necesita medidas orientadas al crecimiento económico antes que ajustes salariales adicionales. En su criterio, el país requiere una normativa que garantice seguridad jurídica y promueva la inversión privada.
“El objetivo debe ser el bienestar de la familia boliviana”, señala el comunicado, insistiendo en la necesidad de políticas estructurales que impulsen la reactivación y estabilidad económica.




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