La crisis electoral en Santa Cruz se intensifica y suma nuevos focos de conflicto. En Portachuelo, pobladores instalaron la noche del 25 de marzo un bloqueo de caminos para exigir “respeto al voto”, tras una situación atípica en los comicios del 22 de marzo: el 48% de los votos resultó nulo y superó a los válidos.
A pesar de ese dato, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) proyectó un ganador con menos del 20% de respaldo. Por ello, surgieron cuestionamientos inmediatos y los vecinos activaron cortes de ruta. La medida, además, fue definida en un cabildo ciudadano y desde este jueves se mantiene de forma indefinida.
Portachuelo: votos nulos detonan protestas
El conflicto comenzó por la alta proporción de votos anulados. Según denunció Darío Wilmer Rivero, delegado político de ASIP, autoridades electorales anularon votos válidos de su agrupación sin observaciones en actas.
En ese contexto, Rivero calificó el hecho como “un atentado contra la democracia”. Por consiguiente, los vecinos convocaron a un cabildo el 25 de marzo a las 19:00. Allí decidieron iniciar bloqueos. Primero aplicaron la medida por dos horas; sin embargo, luego la ampliaron sin plazo definido.
Cuestionan legitimidad del resultado electoral
El malestar aumentó cuando el TSE proyectó un ganador con menos del 20% de los votos. Esta cifra, en contraste con el elevado porcentaje de votos nulos, generó dudas sobre la legitimidad del proceso.
Por esta razón, los movilizados sostienen que el resultado no refleja la voluntad popular. Además, exigen una revisión integral del proceso electoral en el municipio.
Crisis electoral se extiende en Santa Cruz
Mientras tanto, el caso de Portachuelo no es aislado. En San Ignacio de Velasco, más del 65% de los votos también resultó nulo. Como consecuencia, creció la presión sobre las autoridades electorales.
El Comité Cívico local declaró estado de alerta y otorgó un plazo de 24 horas al TSE para responder. De lo contrario, convocará a una Asamblea de la Ignacianidad y evaluará acciones legales. Incluso, sus dirigentes consideran exigir la renuncia de autoridades del Tribunal Electoral Departamental (TED).
Actores cívicos elevan presión política
En esa línea, Roberto Durán, presidente del Comité Cívico de San Ignacio, pidió una solución “legal, legítima y definitiva”. Asimismo, remarcó que la anulación de más del 65% de los votos vulnera la confianza del elector.
Por otro lado, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, calificó el proceso como un “manoseo sin límite”. En consecuencia, propuso repetir las elecciones en los municipios afectados como salida viable.
Denuncias de irregularidades en otros municipios
A la par, surgieron denuncias en distintas regiones del departamento. En San Antonio de Lomerío, el alcalde electo Elvio Rodríguez afirmó que papeletas incompletas impidieron que su alianza obtenga concejales, pese a lograr el 57% de los votos.
Del mismo modo, en Puerto Quijarro, candidatas a concejalas denunciaron la ausencia de sus nombres en las papeletas. Según Farah Galeb, presidenta del Comité Cívico Femenino Provincial, este hecho vulnera el derecho a la participación política.
Además, reportes similares aparecieron en Montero y Warnes. Por ende, estos casos refuerzan la hipótesis de un patrón de irregularidades en el proceso electoral cruceño.
TSE evita definiciones y crece la tensión
Frente a este escenario, el presidente del TSE, Gustavo Ávila, reconoció la existencia de un “serio conflicto”. No obstante, evitó pronunciarse sobre la repetición de elecciones. En cambio, indicó que espera un informe complementario del TED.
Dicho informe debe detallar, entre otros puntos, la llegada de entre 50 y 60 maletas electorales equivocadas a San Ignacio. Sin embargo, la falta de una respuesta concreta incrementa la tensión social.
En síntesis, la ausencia de definiciones claras agrava la crisis electoral. Por ahora, los bloqueos, las denuncias y la presión política continúan en ascenso.



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