La agencia Standard & Poor’s (S&P) Global Ratings elevó la calificación crediticia de Bolivia de CCC- a CCC+ tras una serie de medidas económicas adoptadas por el Gobierno de Rodrigo Paz. La decisión, publicada en su informe más reciente, responde a acciones orientadas a corregir desequilibrios macroeconómicos y mejorar el acceso al financiamiento externo.
El ajuste en la nota soberana llega después de reformas clave implementadas desde diciembre, como la eliminación de subsidios a los combustibles y la gestión de deuda interna. Según la calificadora, estos cambios contribuyen a estabilizar el perfil financiero del país, aunque persisten debilidades estructurales.
S&P destaca medidas para corregir desequilibrios económicos
De acuerdo con el informe de S&P, la mejora corresponde a la calificación crediticia soberana a largo plazo, ahora situada en CCC+. La agencia explicó que la nueva perspectiva estable refleja una combinación de factores.
Por un lado, se registra una reducción en los pagos del servicio de la deuda. Por otro, continúan presentes debilidades en los perfiles externo, monetario y fiscal. Estos elementos mantienen el riesgo país en niveles elevados, aunque con señales de estabilización.
Eliminación de subsidios y acceso a financiamiento
El Gobierno decidió en diciembre eliminar la subvención a los hidrocarburos. La medida respondió a una crisis de abastecimiento vinculada al contrabando y a la escasez de divisas para importar gasolina y diésel.
Además, el Ejecutivo negoció créditos con organismos internacionales. Entre ellos figuran el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Los préstamos comprometidos suman aproximadamente 7.500 millones de dólares, según el reporte.
Gestión de deuda y reformas estructurales
S&P también resaltó una operación de canje de bonos. El Gobierno intercambió títulos en moneda extranjera en manos del Banco Central por bonos en moneda local. La calificadora considera esta acción como una estrategia de gestión de pasivos intragubernamentales.
Asimismo, el informe señala que la actual administración logró destrabar el estancamiento en el Congreso. Esto permitió la aprobación de endeudamiento externo y el avance de su agenda de reformas económicas.
Perspectivas: posibles mejoras en 12 meses
La agencia indicó que la calificación podría mejorar nuevamente en el próximo año. Para ello, será clave mantener políticas que fortalezcan la liquidez externa y consoliden una situación fiscal más sostenible.
S&P subrayó que una reducción de los desequilibrios macroeconómicos y una mayor previsibilidad en las políticas económicas serían factores determinantes para futuras revisiones al alza.
Moody’s también mejora la nota de Bolivia
El 18 de marzo, la agencia Moody’s tomó una decisión similar. Elevó la calificación del emisor y de la deuda boliviana de Ca a Caa3 y cambió la perspectiva de estable a positiva.
Según Moody’s, la mejora responde a una reducción de los riesgos de incumplimiento en el corto plazo. Este escenario se apoya en el incremento de las reservas internacionales, que ahora cubrirían los próximos pagos de bonos externos.





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