El Gobierno boliviano decidió dejar sin efecto la norma que permitía la importación de soya con arancel cero. De esta manera, la medida fue oficializada el viernes mediante la publicación del Decreto Supremo 5591 en la Gaceta Oficial.
El presidente Rodrigo Paz promulgó la nueva disposición, que abroga el Decreto Supremo 5547, vigente desde el 18 de febrero de 2026. En ese contexto, la decisión se produce tras presiones del sector productivo, que cuestionaba el impacto económico de la importación del grano.
Abrogación del Decreto Supremo 5547: qué cambia
El Decreto Supremo 5591 establece, en su artículo único, la eliminación total del Decreto Supremo 5547. En consecuencia, queda sin efecto la autorización de arancel cero para la importación de grano de soya hasta el 31 de diciembre de 2026.
En adelante, el país deja sin efecto el beneficio arancelario que permitía el ingreso de soya extranjera sin pago de impuestos. No obstante, el nuevo decreto no detalla medidas adicionales, aunque el cambio implica una modificación directa en la política comercial sobre este producto estratégico.
Movilizaciones y rechazo a la importación
La decisión gubernamental ocurre tras una semana de movilizaciones protagonizadas por productores de soya. En particular, las protestas se concentraron en la carretera que conecta Santa Cruz con Cochabamba.
Además, los productores rechazaban tanto la importación con arancel cero como el incremento del contrabando de arroz y otros granos. Según denunciaron, estas prácticas afectan la producción nacional y distorsionan el mercado interno.
Argumentos económicos del sector
Desde el sector productivo, distintos actores calificaron la medida inicial como innecesaria. Esto se debe a que Bolivia es un país exportador de soya y produce más de lo que requiere el mercado interno.
Por ejemplo, el expresidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), Vicente Gutiérrez, sostuvo que importar soya implica una salida de divisas. En cambio, afirmó que la exportación del grano genera ingresos en dólares y contribuye a la creación de empleo.
Impacto en la economía y el comercio de soya
La eliminación del arancel cero responde, en parte, a la preocupación por el flujo de divisas. En efecto, el ingreso de soya importada podía significar un gasto adicional en moneda extranjera.
Al mismo tiempo, el sector agroexportador sigue siendo clave para la economía boliviana. Por lo tanto, la medida apunta a proteger ese equilibrio entre producción interna y comercio exterior.
Claves del nuevo escenario
- Se elimina el arancel cero para la importación de soya.
- Asimismo, se responde a demandas directas del sector productivo.
- Finalmente, se prioriza la protección de la producción nacional y la captación de divisas.
El Gobierno no ha precisado si implementará nuevas políticas complementarias para el sector. Sin embargo, la abrogación marca un giro en la estrategia comercial sobre la soya en Bolivia.





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