Bolivia y Chile acordaron la gestión conjunta de $us 5,3 millones para fortalecer la administración sostenible de recursos hídricos compartidos. El financiamiento internacional apoyará proyectos de planificación científica y cooperación ambiental entre ambos países.
La iniciativa se vincula al proyecto GEF 12225 “Bolivia–Chile TDA/SAP para la Gestión Integrada de Recursos Compartidos en Cuencas Altoandinas”. Además, busca mejorar la toma de decisiones mediante herramientas técnicas basadas en evidencia.
El canciller Fernando Aramayo informó que la aprobación de recursos refleja una política exterior orientada al desarrollo. Asimismo, destacó que la estrategia responde a una visión de futuro que privilegia el pragmatismo diplomático y la cooperación ambiental.
Diagnóstico científico para la gestión del agua
El proyecto permitirá elaborar un Análisis de Diagnóstico Transfronterizo (TDA). Este instrumento identificará riesgos ambientales y oportunidades de manejo sostenible en cuencas altoandinas.
De igual manera, se desarrollará un Programa de Acciones Estratégicas (SAP). Dicho programa definirá políticas coordinadas para la protección de los recursos hídricos compartidos. En consecuencia, ambos países podrán administrar el agua con mayor respaldo científico.
La cooperación se fortalece mediante la Comisión Técnica Binacional sobre Recursos Hídricos Compartidos. Este espacio coordina estudios, planificación y monitoreo ambiental continuo.
Apoyo internacional del PNUD y el GEF
El proceso de formulación contó con el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). También se presentó la propuesta al Global Environment Facility (GEF), entidad que aprobó el financiamiento tras evaluar los beneficios ecológicos del programa.
Este respaldo internacional confirma el valor estratégico de la cooperación entre Bolivia y Chile en materia de sostenibilidad hídrica. Además, consolida la integración técnica para enfrentar desafíos climáticos en la región andina.
Próximos pasos del acuerdo binacional
Durante los próximos seis meses se elaborará el Documento de Proyecto (ProDoc). Este documento definirá los componentes operativos y los mecanismos de coordinación.
El trabajo se desarrollará bajo un acuerdo tripartito entre Bolivia, Chile y el PNUD. La meta consiste en consolidar una gestión integrada de cuencas transfronterizas que contribuya a la estabilidad ambiental y al desarrollo regional.
Las relaciones bilaterales entre ambos países experimentaron períodos de congelamiento en el pasado, especialmente por litigios en la Corte Internacional de Justicia. Sin embargo, la nueva etapa diplomática promueve la colaboración técnica en recursos naturales.






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