
Un reporte basado en fuentes internas de Irán elevó este martes a entre 12.000 y 20.000 la cifra de muertos por la represión ordenada por el régimen contra las protestas masivas que sacuden al país desde hace más de dos semanas. La información, difundida por CBS News y respaldada por testimonios de médicos, activistas y registros visuales, sugiere un nivel de violencia muy superior al reconocido oficialmente por las autoridades iraníes.
Cifras inéditas de víctimas
Fuentes dentro de Irán revelaron a CBS News que el número de personas asesinadas podría superar las 12.000 y, en el peor de los escenarios, acercarse a 20.000. De confirmarse, se trataría del episodio de violencia política más letal desde la instauración de la República Islámica en 1979.
Dos fuentes independientes, contactadas mediante llamadas telefónicas desde el interior del país, coincidieron en que 12.000 sería una estimación conservadora. Una de ellas aseguró tener contacto directo con médicos y activistas, y advirtió que hospitales privados de Teherán habrían sido presionados por las fuerzas de seguridad para entregar datos de heridos y fallecidos.
Apagón informativo y dificultades de verificación
La magnitud real de la represión es difícil de verificar debido al apagón casi total de internet y telefonía impuesto por el régimen durante cinco días consecutivos. Esta medida ha limitado severamente el acceso a información y ha obligado a depender de videos y testimonios enviados de forma clandestina al exterior.
En ese contexto, CBS News verificó un video que muestra al menos 400 cuerpos apilados en una morgue de un suburbio de Teherán, con heridas compatibles con armas de fuego y perdigones. En las imágenes se observa a decenas de familiares intentando identificar a sus seres queridos.
Estimaciones dispares y falta de datos oficiales
El canal opositor Iran International también reportó este martes un estimado de 12.000 muertos. Otras fuentes en Washington, citadas por CBS News y con acceso a informantes dentro de Irán, situaron el posible balance entre 10.000 y 12.000 víctimas.
En contraste, la BBC y la agencia Reuters citaron cifras preliminares de hasta 2.000 fallecidos, atribuidas a fuentes del propio régimen. No obstante, ambas advirtieron que el número real podría ser considerablemente mayor debido a la opacidad oficial y la ausencia de registros públicos confiables.
Origen de las protestas y expansión nacional
Las manifestaciones comenzaron a finales de diciembre, impulsadas por el aumento del costo de vida y el deterioro económico agravado por las sanciones internacionales. Inicialmente lideradas por comerciantes y trabajadores, las protestas se extendieron rápidamente a todas las provincias del país.
Con el paso de los días, las consignas evolucionaron hacia demandas políticas más amplias, incluyendo el fin del sistema teocrático instaurado tras la revolución de 1979. Organizaciones de derechos humanos señalan que la respuesta estatal ha sido cada vez más violenta.
Reacciones internacionales
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su conmoción por los reportes de uso excesivo de la fuerza. La relatora especial Mai Sato subrayó que, más allá del número exacto de víctimas, el uso de fuerza letal contra manifestantes constituye un motivo de grave preocupación.
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump advirtió que suspendió contactos con funcionarios iraníes hasta que cese la represión. En tanto, el príncipe exiliado Reza Pahlavi llamó a una acción internacional urgente para evitar más muertes y acelerar un cambio político en Irán.
Una crisis bajo escrutinio global
La combinación de cifras elevadas, apagón informativo y ausencia de transparencia oficial ha colocado a Irán en el centro de la preocupación internacional. Mientras continúan llegando testimonios y evidencias visuales desde el interior del país, la comunidad internacional enfrenta crecientes presiones para responder ante lo que diversas fuentes describen como una represión a gran escala.







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