
Vías principales de Lima amanecieron este lunes con buses vacíos y letreros que exigían el cese de la violencia, durante un paro del transporte público que provocó la suspensión de clases para aproximadamente dos millones de escolares. La medida fue convocada por los trabajadores del sector en protesta por los asesinatos y las extorsiones sistemáticas que sufren.
Este es el noveno paro de transportistas desde enero. Las caravanas de unidades vacías partieron desde distintos distritos de la capital, concentrándose en las zonas donde se han registrado la mayoría de los crímenes.
Cifras alarmantes de violencia
Desde inicios de año, 180 trabajadores del transporte han sido asesinados, según datos del Observatorio del Crimen y la Violencia, la consultora Capital Humano y Social y el Banco de Crédito. Las víctimas incluyen choferes de buses, minibuses, mototaxistas, taxistas y cobradores.
Los agresores exigen pagos económicos a los conductores, ya sea al momento de abordar el vehículo o en días posteriores. La negativa a pagar suele derivar en ataques mortales. La Cámara Internacional de la Industria del Transporte indicó que el 80% de las empresas de transporte en Lima paga a grupos extorsionadores.
Testimonios y enfrentamientos
Marchamos por nuestra vida, declaró a The Associated Press la cobradora Margot Ortega, quien resultó con una contusión tras una intervención policial durante las protestas. Tengo miedo que me maten o a mi pareja, que es chofer, relató.
Los manifestantes colocaron neumáticos incendiados en algunas vías, lo que generó enfrentamientos con las fuerzas del orden. La protesta se desarrolló a 22 kilómetros del palacio presidencial.
Gobierno responde con medidas
La presidenta Dina Boluarte, en un evento sobre bloqueo de celulares ilícitos, afirmó que su gobierno trabaja sin descanso para mejorar la seguridad. Advirtió a los transportistas que los paros no resolverán el problema y recomendó no abrir mensajes de extorsión y denunciarlos a la policía.
Sin embargo, desde el sector transportista hay descontento con la respuesta oficial. La presidenta se hace la ciega, sorda y muda, sostuvo Ortega durante la movilización.
Casos recientes y otras modalidades delictivas
La violencia no cesa. El domingo, Guillermo Arturo Álvarez, chofer de 59 años, ingresó a un hospital de San Juan de Lurigancho con dos impactos de bala. El sábado, el conductor venezolano Daniel Cedeño, de 33 años, fue asesinado con cinco disparos frente a los pasajeros.
Además de los asesinatos, el país registra entre enero y agosto más de 150 explosiones intencionales con dinamita, granadas o bombas incendiarias lanzadas contra casas, negocios e incluso una sede fiscal, de acuerdo con el Observatorio del Crimen.
Impacto económico y cifras en aumento
En julio, el gobierno anunció que el costo anual de la criminalidad alcanza el 1.7% del PIB, equivalente a unos 5,000 millones de dólares.
Las denuncias por extorsión entre enero y agosto sumaron 18,385, lo que representa un incremento del 29.3% respecto al mismo periodo de 2023. En el mismo lapso, se registraron 1,511 asesinatos, un 13% más que en 2023.







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