

El Ejército israelí anunció este viernes la finalización de las pausas humanitarias en la ciudad de Gaza y declaró toda el área urbana como una «zona de combate peligrosa». Esta decisión, comunicada oficialmente, marca un giro significativo en la conducción de las operaciones militares y se enmarca en los preparativos para una potencial ocupación de la ciudad, que alberga a un millón de personas.
La medida, tomada «de acuerdo con la evaluación de la situación y las directivas del escalón político», significa que a partir de hoy la «pausa táctica local en la actividad militar» ya no se aplicará en esta zona.
Fin de las pausas humanitarias
Estas pausas, anunciadas a finales de julio, permitían una tregua diaria en la actividad militar entre las 10:00 y las 20:00 horas en una franja costera específica que abarcaba partes de la ciudad de Gaza (norte), Deir al Balah (centro) y Mawasi (sur). El objetivo declarado de estas ventanas era facilitar el flujo de ayuda humanitaria en áreas donde el ejército afirmaba no estar operando activamente en ese momento.
Con la nueva directriz, esta excepción queda completamente eliminada para la ciudad de Gaza, homogenizando su estatus con el del resto del enclave, previamente catalogado como peligroso.
Preparativos para una ocupación militar
La decisión se produce en el contexto de un plan más amplio. Hace veinte días, el gabinete de seguridad israelí aprobó una estrategia para ocupar militarmente la ciudad de Gaza y desplazar a su población hacia el sur. Esta declaración de toda la ciudad como zona de combate peligroso allana el camino operativo para dicha acción.
Contexto humanitario y territorial
El impacto sobre la población civil es severo. Según datos de la ONU, el 86.3% del territorio de la Franja de Gaza se encuentra bajo órdenes de evacuación forzosa israelíes o está clasificado como «zona de combate». Esto ha provocado un hacinamiento masivo en los pocos campamentos que aún no han sido tomados por las tropas israelíes. El propio Ejército israelí ha situado en un 75% el porcentaje del territorio gazatí que ya está ocupado por sus tropas.
La nueva política elimina uno de los pocos resquicios de seguridad predecible para los civiles que permanecen en la ciudad norteña, intensificando el riesgo humanitario en una ofensiva que continúa expandiéndose.
Sé el primero en dejar un comentario