
Desde este viernes 4 de abril, el bloque de unidad opositora puso en marcha una encuesta interna para definir a su candidato único de cara a las elecciones de 2025. Entre las opciones figura el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, quien, sin embargo, rechaza participar en un estudio que considera fuera del plazo establecido por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Efraín Suárez, vicepresidente de Creemos, confirmó que el sondeo es estrictamente interno y no se divulgará públicamente, lo que, a su juicio, evita riesgos de inhabilitación. “No vulnera ninguna norma. Las encuestas internas son legales y los candidatos pueden usarlas para organizarse”, afirmó en entrevista con Unitel.
Quiroga insiste en la legalidad
A pesar de su inclusión en la encuesta, Quiroga se mantuvo al margen de la última reunión del bloque y reiteró su oposición al proceso. “Apoyo la unidad, pero con legalidad. No podemos pasar de bloque de unidad a bloque de ilegalidad. Todos debemos respetar la ley, y yo lo haré”, declaró el jueves el exmandatario.
Suárez, no obstante, confía en que Quiroga reconsidere su postura, destacando el valor de su participación en el frente opositor.
Resultados y plazos
Los resultados del sondeo estarán listos el 10 de abril, con el objetivo de consensuar una figura que enfrente al oficialismo en 2025. Suárez subrayó que el plazo para inscribir candidaturas ante el TSE vence el 17 de mayo, por lo que no se incumpliría el calendario electoral. Sin embargo, admitió el riesgo de filtraciones, aunque aclaró que la normativa solo sanciona la difusión si proviene de una alianza ya registrada.
Tahuichi Tahuichi, vocal del TSE, explicó que las encuestas internas son permitidas siempre que no se publiquen. “Si se mantienen en privado, no hay problema. Pero si se difunden, candidatos, partidos, medios o particulares podrían ser sancionados”, advirtió. La fiscalización, agregó, puede activarse por denuncia o de oficio.
Tensiones en la oposición
La insistencia en la encuesta, pese al rechazo de Quiroga, evidencia fricciones en el bloque opositor, que aspira a consolidar una alternativa frente al Movimiento Al Socialismo (MAS). Mientras algunos priorizan mecanismos de selección, otros exigen apego estricto a la legalidad para no arriesgar su habilitación.
El proceso entra en una etapa decisiva, con plazos ajustados y el desafío de proyectar unidad en un frente marcado por divisiones internas.





Sé el primero en dejar un comentario